Pleito innecesario en Morena (por la calentura electorera)
El pleito en el partido Morena en Puebla por la candidatura al gobierno del estado, entre el senador Alejandro Armenta Mier y Luis Miguel Barbosa Huerta está rebasando los límites de lo inesperado.
Y lo peor: puede desgastar y deteriorar el posicionamiento, la aceptación y en una de esas hasta el resultado de la próxima elección extraordinaria en detrimento de Morena.
Sobre todo porque en el partido ya existe una franca división entre sus liderazgos, tanto en el ámbito local como el nacional.
Prueba de ello son las preferencias de la dirigente nacional de Morena, Citlali Ibáñez Camacho, mejor conocida como Yeidckol Polevnsky, quien está firme en su intención de que Luis Miguel Barbosa Huerta repita como su candidato por segunda ocasión.
Y lo mismo sucede en Puebla con muchos otros militantes y líderes de Morena, tales como el presidente del Congreso del Estado, Gabriel Biestro Medinilla, quien fue uno de los críticos de Armenta una vez que éste se destapó como aspirante a la candidatura.
Otros diputados locales como Emilio Maurer Espinosa también apoyan la candidatura de Barbosa, quien ya opera a través de su gente en tierra para poder acaparar el mayor número de apoyos, sobre todo en el interior del estado.
Eric Cotoñeto Carmona, brazo derecho en el ala operativa de Barbosa, junto con el resto de sus soldados, activos ya se encuentran en municipios claves donde tratan de convencer a la gente de que Barbosa es la mejor opción.
Y lo mismo hacen los seguidores de Alejandro Armenta, quien parece llevar buen paso en la suma de apoyos para poder convertirse en el gallo de Morena y posiblemente el futuro gobernador del estado.
La guerra entre ambos bandos es dura y cruenta.
A Armenta no le asusta enfrentar a un enemigo o adversario como Barbosa porque ya está curtido para las batallas, ya que en su momento se enfrentó solo al morenovallismo y salió airoso.
Antes no tenía ni cargo público, y tanto en la lucha de poderes como la electoral derrotó a sus enemigos.
Hoy, Armenta es senador y cuenta con apoyos importantes incluso con el reconocimiento del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien, se dice, le habría dado su venia para buscar la candidatura al gobierno.
Por lo pronto la ofensiva lanzada por Armenta a Barbosa, luego de la campaña lanzada en redes por el segundo, fue contundente y llegó hasta el Comité Ejecutivo Nacional de Morena.
Y es que el senador logró que Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena en la cámara alta del Congreso de la Unión, respaldara sus intenciones y exigiera a Yeidckol Polevnsky, vía un documento, abrir el proceso de selección del candidato para que se defina mediante una encuesta entre los interesados, es decir Nancy de la Sierra Aramburo, Alejandro Armenta y el propio Luis Miguel Barbosa.
El documento firmado por Monreal manifiesta:
"Sostenemos que es legítimo que nuestro compañero senador Alejandro Armenta Aspire a encuestarse, así como que lo pueda hacer algún otro militante o incluso, legisladora o legislador de la coalición Juntos Haremos Historia, como la senadora Nancy de la Sierra.
Asimismo consideramos que sería un error excluir de este proceso a Miguel Barbosa, quien nos representó en los pasados comicios. Esto nos garantizará la unidad entre partidos y que cambiemos en un solo proyecto para lograr el triunfo".
El golpe a las intenciones del grupo barbosista, las cuales tienen el firme objetivo de que la elección del abanderado se realice por designación directa, fue tajante y fulminante.
Ricardo Monreal mató dos pájaros de un tiro con su documento de marras: primero, exigir un proceso democrático en Morena en Puebla para definir a su próximo abanderado y mostrar así congruencia con los postulados del partido; segundo, apoyar y perfilarse por Armenta como su favorito; y tercero, meter a Nancy de la Sierra en la puja para mostrar su respaldo a José Juan Espinosa Torres, el diputado presidente de la mesa directiva del Congreso local, su pupilo.
La lucha y el jaloneo en Morena se antoja sabroso en tanto el presidente AMLO no de un manotazo en la mesa y de instrucciones de quién será el elegido para Puebla.
Porque si Armenta está en la puja es por algo.
Ya veremos si el senador calculó bien y el presidente de la república le tiende o no la mano.
Eso sí, Morena tiene que cuidar mucho esta guerra interna porque el resultado de los comicios quieren que sea por paliza.
A ver si es cierto que sus niños lo permiten.
En twitter: @poncharelazo
