Peligrosas declaraciones (perredistas)
La grave crisis política que amenaza al PRD con desplazarlo en los próximos comicios como el partido de izquierda más emblemático de este país, ya puso nerviosos a sus líderes nacionales, a sus dirigentes estatales y a los perredistas que se desempeñan como funcionarios de gobierno.
Y no es para menos.
Al PRD le ha pasado de todo en los últimos días, semanas y meses.
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano provocó un cisma a su salida de las filas perredistas.
Los Abarca y el caso Ayotzinapa siguen siendo todo un lastre para el perredismo nacional.
Ya se buscan otros perredistas que tienen el perfil de José Luis Abarca en los estados donde al PRD, incluso, lo quieren desaparecer.
Los escándalos de corrupción entre la familia perredista siguen apareciendo.
Y lo peor, las graves diferencias internas entre “Los Chuchos” y sus corrientes antagónicas no cesan, ni permiten ver una luz al final del camino amarillo.
El PRD está en peligro de perder la posición de tercera fuerza política nacional.
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) va que vuela para ser la sombra del PAN; eso sí, Morena y Andrés Manuel López Obrador, le van a pisar los talones a los políticos que ni son partido, ni son ecologistas, ni son verdes.
En Puebla, los perredistas que hasta hace poco gozaron de los privilegios que dan las mieles del poder ya se pusieron a temblar.
Y es que la división interna, la fragmentación de su partido, los metió en serios problemas.
Su máximo aliado, el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, ya tiene su propia ruta dentro del PRD.
Ya no necesita el apoyo ni de la dirigencia, ni de Socorro Quezada Tiempo, ni del Frente de Izquierda Progresista (FIP), ni de Eric Cotoñeto Carmona.
Tal vez sí, del senador Luis Miguel Barbosa Huerta, presidente de la Cámara Alta del Congreso de la Unión.
El panorama en Puebla para el sol azteca ya lo dejó muy claro Socorro Quezada, es sumamente complicado.
Si hoy fueran las elecciones, el PRD poblano no ganaría una sola diputación. El ridículo que protagonizarían sería terrible.
Vamos, ni reintegro lograrían.
Y es que los planes en torno al perredismo en Puebla, maquinados desde el centro del poder en el estado, cambiaron.
Ya no habrás más prebendas gratis.
Se acabaron los jugosos negocios entre la clase política que domina en el estado y el PRD que hoy critica a Luis Maldonado Venegas como pluri.
Lo que mucho deben cuidar los perredistas poblanos, aquellos que están nuevamente desalineados, son sus peligrosas declaraciones en contra de los designios del estado.
Los perredistas que pretendan amagar y retar al estado, dicen, van a salir bailando.
Tanto Socorro Quezada como la regidora Gabriela Viveros González, junto con Eric Cotoñeto Carmona, tienen que medir sus acciones y declaraciones.
Los nuevos perredistas poblanos, los dueños de la estafeta, están representados por Carlos Martínez Amador, el secretario General del PRD poblano.
Ya en lo más alto del poder político en Puebla se tomó la decisión de meter en cintura a los detractores, amarillos, azules, verdes, rojos, de todos colores.
Documentos, imágenes, audios, llenan las mesas y los archivos más recónditos.
Dicen que las travesuras de los posibles detractores están probadas y comprobadas con material exclusivo.
A ver cuántos políticos bocones caen por jugar doble.
En Twitter: @poncharelazo
