Ni es el mismo AMLO, ni es el mismo Puebla
Ayer, durante la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a Puebla, quedó claro que tras 100 días de gobierno del mandatario nacional ni él sigue siendo el mismo ni Puebla tampoco.
Y las razones son muchas.
Una de ellas, desde luego, el hecho de que AMLO se aparezca en el estado por segunda ocasión cuando en 2018, ante la ratificación de Martha Erika Alonso Hidalgo, decidió ausentarse por meras cuestiones políticas.
Al presidente, hay que reconocerlo, le faltó tacto en aquel momento y dejó ver su molestia por el triunfo del morenovallismo en el cuarto estado más importante del país.
Fue entonces que decidió no visitar la entidad y mantenerse alejado de ella.
Sin embargo, tras el deceso de la mandataria la actitud del presidente cambió y por fin se aprestó a visitar el estado, por lo que estuvo en Huachinango donde exhortó a los presentes a participar en la próxima elección extraordinaria para terminar con la corrupción en Puebla.
El ánimo en ese municipio si bien fue de cortesía y algarabía para con AMLO, también dejó ver la inconformidad de un grupo de personas que silbó y se inconformó por la espera y por no haber tomado de la mano al presidente.
Lo mismo sucedió ayer en las afueras del Centro Expositor de Puebla, donde se llevó a cabo el evento “Programas integrales de Bienestar”.
En las afueras del lugar se manifestó un nutrido grupo de personas despedidas, trabajadores federales del programa Prospera, algunos empleados jubilados del Issste y de otras dependencias, así como un grupo de poblanos que exigieron justicia por el asesinato de un familiar.
Esto mismo hizo un grupo de al menos 100 personas en el zócalo de la ciudad, donde se inconformaron por la visita de AMLO, a quien le echaron en cara la desaparición de algunos programas sociales.
En Puebla, ya no se vio el apoyo total, irrestricto y al 100 por ciento al presidente como se dio en otras ocasiones.
En torno al evento se realizó el famoso acarreo de personas al acto y se distribuyeron los mentados refrigerios para los asistentes, quienes fueron trasladados al acto en camiones de turismo y de transporte.
Desde aquí se notó que AMLO no es el mismo, ni mucho menos Puebla y los poblanos tampoco para con él.
Ya durante el evento las cosas fueron distintas, Andrés Manuel visitó Puebla acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, a quien reconoció su incansable trabajo y todo el apoyo que le brinda en la presidencia. Destacó su origen poblano y su formación realizada en el estado.
En el evento lo acompañaron el gobernador del estado, Guillermo Pacheco Pulido, quien fue reconocido por el propio presidente Andrés Manuel como un gobernador que ha cumplido con la 4ta transformación y con la reconciliación en Puebla.
El gobernador poblano, como siempre suele hacerlo, fue concreto y muy directo en su discurso. Fue al grano y agradeció la visita de AMLO a Puebla, estado que, dijo, es una entidad segura y trabajadora.
También estuvo presente en el evento presidencial Claudia Rivera Vivanco, edil de la ciudad, diputados locales, federales y funcionarios de los distintos niveles de gobierno.
Y digo que se nota que AMLO ya no es el mismo porque durante su discurso aprovechó el momento para abordar el tema de la próxima elección extraordinaria que se celebrará en Puebla para elegir al nuevo gobernador.
Aseguró que durante el proceso electoral no visitará el estado para evitar suspicacias y prácticas como las que se ejercían en el viejo sistema, pero exhortó a los presentes a participar y a hacer valer la democracia con una clara intención.
“Vienen las elecciones, y quiero decirles que es una gran oportunidad para demostrar que en Puebla se puede hacer valer la democracia. Aquí podemos comenzar haciendo un homenaje a Aquiles Serdán, quien fue asesinado por luchar contra la dictadura porfirista, donde había cacicazgo y no había libertad, ni democracia”, sostuvo.
AMLO se lanzó contra el pasado régimen de gobierno en Puebla y lamentó: “antes aunque ya no estaba Porfirio surgió Porfiria como la mandamás”.
Lamentó que en el pasado se hayan comprado voluntades y votos en el estado, y que se haya empobrecido al pueblo.
Se pronunció en contra de las actitudes antidemocráticas, de la falsificación de los resultados electorales y del fraude electoral, así como de las elecciones limpias y libres.
Andrés Manuel fue incluso más allá y sentenció que ahora quien cometa un delito electoral ira a la cárcel sin derecho a fianza.
Advirtió, además, que habrá sanciones graves para quien se atreva a usar su nombre, pues dijo que su único amo es el pueblo de México.
Agregó que en la veda electoral sólo podría estar en Puebla si se da un caso urgente.
El presidente convocó a la reconciliación nacional y a evitar los pleitos, el rencor y el odio, pues dijo que ya se estableció el nuevo sistema de gobierno “y no se trata de un cambio de gobierno sino de régimen, de la 4ta transformación después de la independencia, la reforma y la revolución.
¿Y eso no es hacer campaña?
Y conste que es pregunta.
Así que sin querer queriendo, como dijera el clásico, el presidente AMLO le dio su empujoncito a Morena y a su próximo candidato, a pesar de haber prometido no entrometerse en el proceso electoral que se avecina.
En twitter: @poncharelazo
