Morena, el Congreso y lo que esperamos los poblanos
Ojalá que al grupo parlamentario de Morena en el Congreso del Estado, la bancada que posee la mayoría en el pleno, le dure más el gusto por la defensa de los ciudadanos y la lucha por la corrupción que los acuerdos cupulares y la línea que dicten en su partido.
Ojalá que el trabajo en el Poder Legislativo local sean muy diferente al realizado hasta ahora en el Congreso de la Unión.
Ojalá que nuestros flamantes diputados de Morena, encabezados por Gabriel Biestro Medinilla, sí cumplan sus promesas de campaña y le den otra cara al Congreso y al trabajo como representantes del pueblo.
Ojalá que Morena y sus pupilos, sus líderes y sus nuevos servidores públicos, verdaderamente privilegien los intereses de los ciudadanos sobre los personales y los de grupo.
Ojalá que no nos vayan a quedar mal como los diputados federales y senadores de Morena, quienes en su primer día de trabajo ya polemizaron, ya se pelearon, se excedieron, mostraron soberbia y hasta se excedieron en su cargo.
Ojalá que en Puebla los morenos no nos salgan con aquello de que “a chuchita la bolsearon”.
Ojalá que la 4ta transformación del país sea toda una realidad para bien de los poblanos y todos los mexicanos.
Ojalá que en el Congreso poblano se legisle, se trabaje, se discuta con argumentos, no se vuelva un ring político, ni el callejón de los madrazos como en la cámara baja del Congreso de la Unión.
Ojalá que aquí no nos salga al paso un desenfrenado y desatado Gerardo Fernández Noroña, o un autoritario Porfirio Muñoz Ledo.
Ojalá que la bancada de Morena sea tolerante, inteligente, abierta, sensible, democrática y congruente con su discurso y sus actos, con su trabajo, su moral y su intención de llevar a cabo la mentada 4ta transformación.
Los diputados locales electos de Morena deben entender que tienen un gran compromiso con la historia, con los mexicanos pero en particular con los poblanos porque en el estado hay mucho por hacer.
Ojalá que no estén cegados por su ira, por querer cobrar venganza y por pretender mostrar que son los más impolutos y santos, porque tampoco es así.
Ojalá que al seno del Congreso del Estado siempre haya diálogo y negociación; no se valen los gritos, las ofensas o las amenazas públicas.
Ojalá que Morena y sus diputados tengan listas sus iniciativas, sus ideas para mejorar las condiciones de vida, las emociones y la parte legal que atañe a la existencia de los poblanos.
Ojalá que en Puebla no se vean episodios como el observado el martes pasado en el Senado.
Ojalá que pueda más la razón, la inteligencia y la verdadera justicia en el Congreso poblano.
Ojalá que en el estado y en su Poder Legislativo no exista un Manuel Velasco Coello que se burle a sus anchas del estado de derecho, de la legalidad, de la democracia, de la justicia y de los propios ciudadanos.
Ojalá que Morena y sus huestes cumplan a cabalidad con la defensa de los intereses ciudadanos.
Ya basta de teatro, de circo y de actuación.
Ojalá que se vuelva una realidad la 4ta transformación.
No podemos seguir con lo mismo.
No nos puede seguir gobernando el mismo sistema corrupto de gobierno, ese que se maneja y conduce mediante la oscura negociación como se dio en el Senado.
El presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) prometió acabar con el cochupo y la corrupción.
¿Por qué ahora no exigimos resultados y respeto a las promesas de campaña?
¿Por qué carajo nos quedamos otra vez callados?
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que el sistema político mexicano, ya desgastado, nos siga mangoneando, engañando y abusando?
¿Votamos o no por un cambio?
Señores políticos, dijeron que iban a cumplir, ¿pero hasta cuándo?
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