Los bronquitos y el resolutivo de la SCJN
Cómo estarán de preocupados los partidos con registro local, particularmente el PRI, que ahora celebran -con bombo y platillo- la modificación e instrumentación de una ley que evidentemente les perjudica a todos como institutos políticos para la próxima elección, la mentada Ley Antibronco.
Porque si no me equivoco la aparición de los ahora llamados “bronquitos” o candidatos independientes les pega en la madrina parejo, parejo a todos los partidos, al PRI y al PAN sobre todo por ser las fuerzas políticas más grandes del estado.
¿O me equivoco?
Y si hay dudas de eso sólo basta recordar y/o consultar en cualquier diario impreso, periódico digital, en el ciberespacio o en las redes sociales, el caso de Nuevo León, donde la candidatura independiente del famoso “Bronco”, Jaime Rodríguez Calderón, hoy gobernador del citado estado, les dio a todos en la torre.
Ahora me van a decir que en Nuevo León los priistas siempre apoyaron la modalidad, postulación y aspiración independiente del actual mandatario.
De todos es conocido que el PRI hizo todo por tirar y desprestigiar la candidatura independiente de Jaime Rodríguez, quien tuvo que remar contra corriente para poderse agenciar la primera magistratura de ese estado.
De cuándo acá les nació el amor a los priistas por las candidaturas independientes, por más competencia.
Y empezando por su dirigencia nacional, encabezada por Manlio Fabio Beltrones, quien se agenció un “triunfo parcial” por la modificación a la reforma electoral decretada en Puebla sobre los aspirantes independientes.
¿Cómo es que ahora en Puebla los priistas elogian el gran trabajo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y se ufanan en gritar a los cuatro vientos que “se corrigió la plana a los tontos diputados poblanos”?
¿Tan pronto olvidaron los priistas que también ellos avalaron la mentada Ley Antibronco en el pleno del Poder Legislativo?
¿O a poco ya olvidaron que el PRI, a través de su coordinadora de bancada en el Congreso, Silvia Tanús Osorio, firmó la reforma electoral que avalaba el requisito presencial para las firmas de apoyo a quienes buscaran lanzarse como candidatos independientes?
Vamos, ¿qué no ese fenómeno de los independientes también a ellos les pega?
Por favor, señores y señoras, ¿quién no conozca cómo se las gastan los políticos, los priistas, los panistas y líderes de cualquier otro partido en estos casos que se las compre?
Es evidente la estrategia que echaran a andar los partidos en el proceso electoral que ya se vive, durante la próxima elección que está por consumarse.
Los candidatos independientes serán un instrumento que los partidos van a utilizar para su beneficio, para contrarrestar la fuerza del rival, del enemigo, del de junto.
Los priistas están jubilosos y borrachos de placer porque en la próxima elección local por supuesto que van a intentar impulsar alguna candidatura ciudadana, tal como lo pueden hacer ahora otros partidos, expresiones, agrupaciones, asociaciones y/o cualquier ciudadano que se atreva a intentar lanzarse como bronquito.
¿Qué tal el caso de Ana Teresa Aranda?
¿Alguien pensó que la renuncia de la Doña era casual, de corazón, por aborrecer al PAN, al morenovallismo, o por beneficiar de verdad a los poblanos?
Insisto, quien no conozca a los políticos mexicanos que los compre.
La señora Ana Teresa, como cualquier otro político que siempre ha vivido del erario, también tiene intereses políticos y personales; también come y tiene familia, y hoy, hay que recordar, después de haber vivido de nuestros impuestos por la gracia del PAN no tiene cargo público alguno, ni sabrosos ingresos .
La futura candidata independiente de Puebla seguramente extraña los sueldos millonarios que gracias al PAN pudo amasar.
Y no es el caso particular de Ana Teresa Aranda sino de muchos otros políticos priistas, panistas y de todos los colores partidistas, quienes ven en la reforma electoral que deberá volver a decretar el Congreso una vil estrategia para sacar provecho personal.
La gente ya está cansada de los políticos de siempre, de los todólogos, tal vez por eso Morena es el único partido que a la fecha crece.
Por eso, también, el PRD está en la ruina y no se ve cómo pudiera resucitar.
En Puebla por eso la terquedad de defender las candidaturas independientes.
¿Qué no es suficiente con patrocinar, con nuestros impuestos, la voracidad y ambición de quienes administran al PAN, al PRI, al PRD y a los partiditos bonsái?
A ver cuantos bronquitos, independientes, loquitos y espontáneos saltan al ruedo electoral del 2016 en Puebla, patrocinados por el PRI, el PAN y el resto de los partidos.
Vamos a ver quién tiene más gorda la cartera.
En Twitter: @poncharelazo
