Los audio escándalos, el espionaje y el complot contra Barbosa
Ahora que el villano favorito de los políticos aldeanos ya no está y en Puebla siguen los cochinos, pero reveladores, audio escándalos sería bueno preguntarse a quién culparán de la continuidad de este tipo de prácticas.
¿A Eukid Castañón Herrera, el ex operador favorito del casi extinto morenovallismo?
¿Al nuevo pero endeble PAN poblano?
¿Al partido que no ata ni desata: el PRI?
¿Al marinismo?
¿Al gober precioso?
¿Al mismo Alejandro Armenta Mier, senador de Morena con licencia?
¿O a su virulenta aliada Violeta Lagunes Viveros, quien se pelea con todo mundo sólo por unos cuantos pesos?
¿O, de plano, al tenebroso y perverso de Edgar Moranchel Carreto, titular del Soapama en Atlixco?
¿Por cierto, que pensará de todo esto el presidente municipal de Atlixco, Guillermo Velázquez Gutiérrez?
A ver si el daño colateral generado por las revelaciones de su malogrado funcionario no lo embarra en el estiércol político que ya derramó entre todo el círculo rojo.
Vaya práctica tan deleznable, el espionaje, como quien la ejecuta.
Es una pena que los asquerosos audio escándalos sigan perjudicando al estado, a los poblanos, a la estabilidad y gobernabilidad que tanto se anhela.
¿Quién o quiénes serán los responsables de tan detestable actividad?
Ojalá que el Secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, uno de los perjudicados por el nuevo espionaje, llegue hasta las últimas consecuencias y ponga fin a esas acciones que sólo agitan el estado.
Porque el audio escándalo Armenta-Lagunes vaya que dejará damnificados.
Habrá que estar pendiente de la investigación que pudiera generarse al respecto para saber quién o quiénes siguen atentando contra la paz y tranquilidad que se intenta vivir en esta nueva etapa que viven los poblanos.
En medio, sobre todo, de la cuarta transformación.
Y en ese sentido, habría que preguntarse a quién le convienen este tipo de operaciones.
¿O sólo es una estrategia por los tiempos electorales?
Porque sería muy grave que nos sigan espiando a los poblanos.
Eso sí, que triste que el estado esté convulsionado nuevamente por el espionaje, por una elección y por su resultado.
¿Hasta cuándo va a llegar la paz al estado?
Morena ya debería poner orden en su casa.
De una vez por todas que eche fuera a sus traidores, a sus desleales y simuladores.
En el caso de Alejandro Armenta, el legislador con licencia parece más oposición de Morena y de su candidato al gobierno, Luis Miguel Barbosa Huerta, que sus propios adversarios, y esto desencadenó una guerra interna.
Armenta, hay que subrayarlo, debió pensar mejor las cosas porque ya llevó su pelea demasiado lejos.
Me parece que utilizó rudeza innecesaria en el proceso de designación de la candidatura en su partido, decisión que ya le costó muy cara porque está al borde de la expulsión en Morena.
Porque es una realidad que se analiza al seno de la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Yeidckol Polevnsky Gurwitz, la expulsión de Alejandro Armenta, quién le jugó al valiente pensando que el senador Ricardo Monreal Ávila, lo catapultaría para lograr quedarse con la candidatura al gobierno.
De entrada, Armenta llegó tarde a la cita porque titubeó, tuvo miedo y dudó en lanzarse para disputarle a Barbosa la candidatura.
Eso le hizo perder tiempo e incluso el apoyo de sectores como el empresarial, quienes al verlo dudar prefirieron irse con Barbosa.
Esta vez Armenta perdió la batalla.
Se equivocó y lo traicionaron para evidenciarlo.
Que lejos está Morena, aunque lo nieguen, de ser un partido limpio y libre de lacras de la política.
Se ve muy lejos ese Morena anticorruptible que tanto deseó el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ahora que Miguel Barbosa asuma la gubernatura del estado se tendrá que hacer una limpia en su partido para sacudirlo de los políticos de siempre, de esos que llegaron a contaminar al partido.
¿Para qué presumieron de ser un partido político diferente e impoluto si abrieron sus puertas de par en par para recibir a toda la calaña que brincó y fue desechada por otros partidos?
Vamos a ver que dice de todo AMLO.
Porque se me hace que las cosas no se van a quedar así.
Me informan que habrá un porrazo político en Morena que va a cimbrar a su militancia pero que servirá para limpiar la casa.
Eso sí, primero Barbosa deberá ganar la elección y asegurar que su partido es la primera fuerza política en el estado.
Y eso es prácticamente un hecho.
Ya después vendrá la purga que tanto hace falta en Morena.
En twitter: @poncharelazo
