Lo bueno, lo malo y lo feo del 5 de mayo…
En memoria de Rafa Valerio (q.e.p.d.); Dios te guarde, hermano.
El 5 de mayo pasado es, sin duda, una fecha que pasará a la historia de Puebla por diversas causas, buenas, malas y, sobre todo, feas.
El motivo principal fue el festejo del 150 Aniversario de la Batalla de Puebla, así como todo lo que representa para los poblanos y para el resto de los mexicanos, y por lo emblemático que resultó el trabajo ejecutado -en torno a la celebración- por el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas y el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez.
Otro motivo, no menos importante para resaltar la fecha, tiene que ver con la gran fiesta que organizó la administración estatal para celebrar el triunfo del Ejército de Oriente, comandado por el general Ignacio Zaragoza, sobre los poderosos franceses, en aquella épica Batalla del 5 de Mayo de 1862.
Lo bueno del pasado 5 de mayo fue mucho y muy variado:
- La inauguración de las obras comprometidas por el mandatario estatal, tales como el Paseo Río Atoyac y el Ecoparque Metropolitano Puebla.
- La inauguración de la Academia Nacional de Formación y Desarrollo Policial.
- El Viaducto “Ignacio Zaragoza” con el Boulevard Héroes del 5 de Mayo.
- El Museo Interactivo “Rafaela Padilla”.
- El mirador emblemático La Concordia y el lago artificial.
- El magno Desfile del 5 de Mayo
Fueron muchas las obras -de calidad- que el actual gobierno poblano estrenó el fin de semana pasado, las cuales derivan en un gran beneficio para los poblanos. La entidad, tal y como lo prometió el gobernador, Moreno Valle, se está transformando y progresando.
El lado bueno del 5 de mayo, allí quedó y nadie puede refutarlo.
Sin embargo, la histórica fecha, también, tuvo su lado malo, hay que reconocerlo:
- La seguridad en el centro histórico de Puebla fue extrema, molesta. Se apostaron, incluso, francotiradores en las azoteas de algunos inmuebles.
- Se provocó un caos vial y ciudadano en la capital poblana.
- La mayoría de los eventos del 5 de mayo fue VIP y se exigió una acreditación o gafete que únicamente portaron invitados especiales.
- Los ciudadanos de a pie se quedaron fuera de los eventos de gala.
- El Desfile del 5 de Mayo, el evento más importante, fue visto y no visto por muchos.
- Los partidos y sus candidatos aprovecharon la multitud del desfile para hacer propaganda política y electorera.
- Por el sobrecupo, el Estado Mayor Presidencial evitó el ingreso de personas al desfile, quienes, incluso, portaban pase especial.
- Empresarios, familiares de funcionarios, líderes sociales y demás se quedaron con las ganas de ver el desfile, insisto, por el sobrecupo.
- Quienes disfrutaron más y mejor del esperado desfile fueron los funcionarios federales, estatales, municipales, así como los representantes de los tres Poderes del Estado. Lo mismo ocurrió con invitados de otros estados y países.
- Los medios de comunicación nacional gozaron de lugares, también, VIP.
- Los boletos para ingresar a eventos, como la representación de la Batalla de Puebla en la Zona Militar, se distribuyeron a cuenta gotas. Siempre se distinguió a los invitados, los VIP y el resto.
- Otro punto malo del 5 de mayo fue la suspensión de la Feria de Puebla. Y es que de no haberla suspendido, quienes no lograron ver el desfile podrían haberse trasladado al recinto que se mantuvo cerrado.
- La granizada y la intensa lluvia echó a perder el concierto de Marc Anthony, programado en el Cuauhtémoc.
- Eso sí, el concierto VIP, denominado, "Puebla, Orgullo de México", transmitido en cadena nacional, se llevó a cabo completo y con un retraso que perjudicó aún más el evento de la zona de los estadios.
- Al acto televisado sólo se invitaron a personas VIP. No se regalaron entradas, ni se invitó al grueso de la población.
- El enfado de la gente fue, tal vez, el lado más oscuro del 5 de mayo. Muchos, quienes tradicionalmente asisten al desfile y se quedaron sin verlo, protestaron como pudieron y saturaron las redes sociales con sus quejas, principalmente en Twitter.
Empero, el 5 de mayo, además, tuvo su lado feo, el negro; sin duda, el peor de todos.
Y es que la madrugada del sábado falleció en un accidente vial el reportero y jefe de Información de Tele Fórmula, Rafael Valerio Rojas.
Ex colaborador de El Sol de Puebla, fotógrafo profesional, ex Ángel Blanco, ex jefe de Prensa del Instituto Municipal del Deporte, futbolista, amigo, padre de dos niños, el primogénito de su familia, Rafa Valerio, siempre saludó con una sonrisa en su rostro.
Muy emotiva fue su despedida, su velorio, su sepelio.
Amigos, familiares, compañeros de trabajo y de su afición por las motocicletas, lo acompañaron a su sepulcro, no a decirle adiós, sino hasta siempre.
Sólo te nos adelantaste, amigo.
¡Buen viaje!
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