Lista Claudia Rivera para asumir la presidencia
Ya todo está listo para que el próximo lunes -a las cero horas- la presidenta municipal electa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, rinda protesta a su cargo y arranque su gestión como edil del municipio más importante del estado.
Las invitaciones para el evento de toma de protesta, y para el evento en el que la edil emitirá su mensaje con motivo del inicio de la nueva administración 2018-2021, ya fueron entregadas y ya todo está listo
El lugar en el que se celebrará el mensaje de Claudia Rivera el próximo lunes 15 de octubre, en punto de las 12 horas, será el palacio municipal de Puebla, donde se espera una fiesta democrática, como la llaman las nuevas autoridades, en la que Puebla capital empezará una nueva historia.
Y vaya que la toma de protesta de la nueva presidenta será histórica porque su gobierno será el primero de izquierda que gobierne la ciudad.
Un gobierno de izquierda, hay que subrayarlo, encabezado por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y, desde luego, por la presidenta Claudia Rivera, quien se impuso ante todos los pronósticos en los comicios pasados del 1 de julio.
Muy interesante será ver y observar a detalle los eventos que se tienen preparados para la toma de protesta y para el mensaje a los poblanos, toda vez que Claudia se ha impuesto a la grilla interna en Morena.
Grilla, por supuesto, generada por sus correligionarios, quienes pretendieron obligarla y someterla a su voluntad para que evitara dialogar con las autoridades salientes y los representantes del morenovallismo.
Una decisión muy sabia de la presidenta, por cierto.
Particularmente porque Morena en Puebla, junto con sus líderes, entraron en la dinámica de “estás conmigo o contra mí”.
La cerrazón y la intolerancia han privado en la mente de los líderes de Morena en Puebla, quienes están dedicados en cuerpo y alma a vengarse del morenovallismo y de lo que llaman la mafia en el poder en el estado.
No hay otra cosa que les importe que su sed de venganza.
Contrario a esto, por supuesto sin entregarse ciegamente, Claudia Rivera asumió con madurez su papel y se puso a trabajar personalmente en la entrega-recepción de la administración municipal.
Se sentó con el edil saliente Luis Banck Serrato con quien existe un trato amable, de cordialidad y respeto, tal como debe ser.
Claudia siguió el ejemplo del presidente electo del país, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien a pesar de todo sostuvo sendas reuniones con el aún presidente Enrique Peña Nieto (EPN), con quien acordó una transición de terciopelo para evitar desencuentros.
Eso exactamente hizo Claudia Rivera.
Así que evitó los enfrentamientos, las peleas públicas y se puso a trabajar con Banck para empaparse de la situación en que se encuentra el Ayuntamiento de Puebla y todos los problemas sociales que enfrenta la población que habita el municipio más grande de la entidad
Ni los Espinosa, ni los Biestro, ni los Barbosa, ni los Armenta impidieron que Claudia Rivera impusiera el sello de su gobierno y de su personalidad desde el inicio de su administración.
Porque para la presidente seguramente primero están los poblanos y todas sus necesidades.
Ya veremos cómo se comportan estos personajes con la presidenta le próximo lunes que ella asuma su cargo.
Y es que pretendieron meter a Claudia en su juego de cobrar venganza y de repudiar todo lo que huela a morenovallismo y a los gobiernos que van de salida.
Cuando no les hizo caso, principalmente a Barbosa, estos se le fueron encima sin pensar que Claudia también es militante de Morena y una autoridad que le interesa mucho a AMLO.
Porque Puebla sigue siendo la cuarta entidad más importante del país, uno de los municipios más grandes y con mayor potencial económico.
Ojalá que a Claudia Rivera le vaya bien como presidenta porque eso es lo que más nos conviene a los poblanos, quienes tenemos como prioridad la seguridad de nuestras familias.
Ya veremos y diremos.
En twitter: @poncharelazo
