Las provocaciones a Cárdenas, sus excesos y errores como candidato
El candidato del PAN al gobierno del estado, Enrique Cárdenas Sánchez, ya demostró -una vez más- más que como político es un excelente ciudadano, un académico que difícilmente podría luchar sólo en contra del sistema.
Ayer volvió a enfadarse por los cuestionamientos y la estrategia que tienen algunos medios para tratar de sacarlo de sus casillas.
Cayó nuevamente y mostró su lado flaco.
Porque Cárdenas, como lo he dicho antes, no es una mala persona pero sí un mal político y un mal candidato, un ciudadano que pretende cambiar el mundo de forma equivocada porque llevó siempre en su pensamiento una revancha.
Quien incursiona en la política y en la vida pública tiene que acostumbrarse a la crítica, tiene que ser tolerante y muy paciente con sus detractores.
El abanderado panista perdió la paciencia y los estribos, cosa que es muy grave porque le da elementos a los medios para golpearlo.
Quienes intentaron sacarlo de quicio ya lo lograron.
Sin embargo, los medios también debemos ser prudentes, inteligentes, sensatos y honestos.
De lo contrario, abonamos a la polarización del estado, a la división de la sociedad en general y al enrarecimiento de una elección, en este caso.
Los periodistas, comunicadores e informadores tenemos la obligación de no ser parte de la noticia, de no ser protagonistas, ni mucho menos justicieros de guerras ajenas sino sólo el vínculo entre sociedad y gobierno.
Lo vivido ayer por Enrique Cárdenas con un reportero sólo es parte de la campaña y de la estrategia de aquellos que deseaban una nota escandalosa por parte del panista.
No hace falta tratar de quedar bien con alguien para ser más que el otro, para ganar más adeptos como medio.
Más bien es con capacidad, con propuestas, con ideas y con aportaciones como un reportero o medio sale adelante.
En lo personal, repruebo la actitud de Enrique Cárdenas pero también la de aquellos que se tiran al piso, inventan shows y acciones sólo para tratar de ridiculizarlo.
¿Por qué no abonamos a las campañas y a las acciones de los candidatos de forma distinta?
¿Y los partidos y abanderados, por qué no entienden que nosotros no somos culpables de sus derrotas, de sus enfados?
Hay estilo hasta para criticar y pegar en los medios, pero también hay formas de contestar a los cuestionamientos.
En Puebla, en el gremio periodístico, afortunadamente todos sabemos quién es quién.
Y Enrique Cárdenas debe reconocer que se equivocó otra vez, que hizo mal al encarar a un reportero que tiene la orden de preguntar, y no sé si también de hostigarlo.
La respuesta y la nota, si eso sucede, aunque nadie toque físicamente a nadie, desde luego sabemos que será la misma: “Agrede Cárdenas a reportero”.
Particularmente, siempre me solidarizo con mi gremio, al que respeto y al que en todo momento he tratado de apoyar para evitar la censura, la agresión, la amenaza y todo lo que represente un peligro para la libertad de expresión en Puebla.
Sin embargo, hay acciones que son muy evidentes y no necesitan mayor explicación para entenderlas, para comprender sus fines.
El candidato del PAN ciertamente se ha equivocado ya muchas veces en esta campaña, pero también los medios nos equivocamos y excedemos.
Su primer error, me parece, fue haber intentado ser candidato de Morena y decidir, cuando fracasó en su intento, abanderarse por otro partido para tomar revancha política contra la izquierda y contra el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Otro yerro, fue criticar a los partidos, enjuiciarlos y calificarlos por igual, incluidos los que lo impulsan como candidato.
Eso se llama incongruencia aquí y en China.
Una tercera equivocación fue enfadarse con los medios, con los reporteros y hasta con el INE.
Ni los medios, ni ninguno de los señalados anteriormente son culpables de la posición de Enrique Cárdenas en la campaña.
Y si el candidato azul pretende cambiar y conquistar al mundo solo debe entender que no lo va a lograr.
Iba bien desde afuera, como un académico crítico del sistema, de los partidos políticos y de los gobiernos autoritarios, corruptos y enfermos de poder.
La lucha de Cárdenas debe ser paulatina, bien planeada, bien pensada y bien ejecutada.
No es en esta elección el momento en que podría cambiar el sistema político tradicional, ni tampoco es el fin de su trabajo, aunque eso ya se verá después de las elecciones del próximo 02 de junio.
Y en el caso de los reporteros, nosotros estamos para informar no para ser los protagonistas de la noticia.
Por supuesto que esto no justifica el actuar, la falta de educación y la prepotencia de quienes están metidos en el mundo de la política, en este caso Cárdenas.
Sin embargo, los medios y sus protagonistas debemos ser prudentes, más sesudos, más inteligentes.
Los políticos son los que hacen los ridículos o los trabajos excelentes.
Nosotros debemos dedicarnos estrictamente a informar.
Y ojalá que está elección ya concluya porque Puebla no logra estabilidad desde hace ya un buen rato.
La nota está en los temas de inseguridad, de escases de agua, de falta de obra, de lo malo y lo bueno que hace el gobierno para con los ciudadanos.
¿Por qué mejor no construimos en lugar de destruirnos, todos los poblanos?
En twitter: @poncharelazo
