Las decepciones de la elección por la mini
Son varias las decepciones registradas en las campañas y en la elección por la gubernatura de 20 meses, la mentada mini, la cual concluye el próximo 5 de junio.
De hecho, no sólo han sido algunos candidatos los que han quedado a deberle a los poblanos, quienes crearon en torno a sus figuras una falsa expectativa que parece que al final nunca se cumplirá.
Allí está el triste caso del Partido Encuentro Social (PES), encabezado por Raúl Barranco Tenorio.
Este instituto político que se prostituyó de manera anticipada al inicio del proceso electoral; primero, se dejó querer, se vendió al mejor postor y al final parece que no servirá para nada.
Y es que los líderes del PES, nada tontos, vendieron muy caro su amor, su supuesto costal de votos, y negociaron con los dos candidatos punteros de la elección a la mini, Blanca Alcalá Ruiz, del PRI; y Tony Gali, del PAN, su alianza y sus espejitos por un acuerdo millonario.
Sin embargo, a media campaña, está visto que el PES no le aportará ni la mitad de los votos que le prometió a su actual socio.
Encuentro Social se ha convertido en un aliado incómodo del PRI, por lo que ahora los líderes del partido tricolor están convencidos de que el instituto de Raúl Barranco sólo sirve para tres cosas: para nada, para nada y para nada.
El PES parece que más podría quitarle al PRI que entregarle una bolsa llena de sufragios.
No hay duda que el partido ha resultado toda una decepción.
Otra de las grandes desilusiones de la elección es el Partido Verde, encabezado y presidido por el regidor Juan Pablo Kuri Carballo, quien presume de liderar a un partido político ecologista, poseedor de más de 120 mil votos pero que en la realidad no llega ni a la mitad.
La decepción del Verde llegó al PRI cuando se supo que es un ente más del marinismo.
Porque ya todo mundo sabe que al Verde lo controla el brazo armado del marinismo, el notario Valentín Meneses Rojas, quien fue uno de los todólogos de aquel sexenio ilustres en el que a los poblanos, por la corrupción del góber precioso, nos endilgaron el mote de preciosos.
El Verde, partido que ni es verde, ni ecologista, ni político siquiera, sólo es una empresa política que utiliza el marinismo como coto de poder.
Controla, asesora y manipula al partido a través de su títere Juan Pablo Kuri, quien no ata ni desata sólo.
Todo parece indicar que el Verde tenía poco más presencia con el actual diputado local Juan Carlos Natale López, quien al menos sabía hacer grilla y buenos escándalos que ponían a su partido en la pichada.
Actualmente el Verde y Juan Pablo Kuri son una aberrante decepción política.
Otra decepción más es el PRD poblano.
En el sol azteca ya sólo falta que Roxana Luna Porquillo su candidata anuncie que declina sus aspiraciones por alguno de los candidatos punteros para que el PRD desaparezca del mapa político local.
Los perredistas están destinados al fracaso en esta elección y a terminar en el penoso último lugar de la carrera por la mini, muy por debajo del candidato de Morena, Abraham Quiroz Palacios; y de la independiente, Ana Teresa Aranda Orozco.
Otra decepción ha sido la guerra sucia que ha privado en las campañas, las descalificaciones en las que han incurrido los candidatos, particular y paradójicamente las mujeres, pues las tres abanderadas se han ensañado en denostar la figura del candidato puntero, Tony Gali, dejando a un lado las propuestas.
Empero, ojalá que la gran decepción de la próxima elección del 5 de junio entrante no sea el abstencionismo, generado por más de lo mismo en las elecciones, por las descalificaciones y la maldita guerra sucia, esa que siempre surge por la falta de ideas concretas.
En Twitter: @poncharelazo
