Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 18°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

La partidocracia, AMLO y EPN

Mucho tendrán que pensar y hacer los partidos políticos de cara a los procesos electorales que se avecinan, particularmente el presidencial en 2018, si es que desean preservar sus espacios de poder, si es que anhelan captar el voto ciudadano y, sobre todo, si es que quieren ganar.

No hay duda, luego de haber escuchado, analizado y leído distintos análisis sobre el tercer informe de labores del presidente Enrique Peña Nieto (EPN), que el sistema de gobierno partidista en México está en franca decadencia, está acabado.

Los ciudadanos cada vez creen menos en los partidos y en sus “políticos profesionales”, quienes tienen en sus manos el futuro del país pero quienes, además, continúan defraudando la confianza y abusando de sus electores.

La demagogia y el populismo a los que se refirió el presidente EPN en su informe parecen el sello de los gobiernos mexicanos -el sello de la Casa Blanca-, más que las características insignia de un solo personaje (AMLO).

No por nada la imagen y popularidad de EPN, durante el último año se han precipitado y caído de manera abrupta.

Allí están las distintas casas encuestadoras que coindicen en los números negativos del presidente Peña, a la mitad del camino de su mandato.

Los encuestadores Francisco Abundis de Parametría y Roy Campos de Consulta Mitofsky coinciden en el resultado de sus últimos estudios de opinión sobre la popularidad y efectividad del mandatario nacional, a quien tienen reprobado.

La última encuesta realizada por las dos firmas señala que los mexicanos ven al presidente caminar por el rumbo equivocado.

Ven más escándalos que beneficios y buen panorama en el país.

La crisis económica por la que atraviesa el país es lo que más molesta a los ciudadanos.

Tal vez por eso a nadie impresionó EPN en su tercer informe de labores, mucho menos a los ciudadanos de a pie que están resintiendo en sus bolsillos la grave situación en la que ha caído el país en la economía y las finanzas.

Los ciudadanos ya están hartos de falsas promesas, de la asquerosa corrupción, de la demagogia.

Lo que queremos el grueso de los mexicanos son resultados, mejores salarios, poder aspirar a una mejor calidad de vida. Que se acabe con los abusos y excesos que siguen saliendo a la luz pública por parte de quienes nos gobiernan.

Todo esto abona, sin duda, al impulso y surgimiento de los “políticos ciudadanos o independientes”, de los aspirantes a cargos públicos que tienen las manos limpias y no un partido detrás de ellos que les mande y ordene conforme sus intereses.

Es por eso que lo dije desde hace mucho tiempo atrás y hoy lo reitero, el candidato a vencer en 2018 es Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Parece no haber otra opción partidista creíble que pudiera sacar al país del estancamiento donde está.

No por nada en Puebla se pusieron candados severos a los candidatos independientes.

Tanto el PRI como el PAN y el PRD parecen atravesar la peor de sus crisis.

El sol azteca está destruido y va en picada, el PRI tiene que renovarse o morir y Acción Nacional o se unifica o sigue perdiendo identidad.

Esto es muy fácil, si los mexicanos siguen jodidos entonces seguirán buscando nuevas opciones de representación gubernamental que les convengan.

Lo que la población quiere son incentivos, más y mejores apoyos que contrarresten los pagos de impuestos, la grave crisis económica, el abuso de autoridad, la corrupción, las malas decisiones de nuestros gobernantes y sus caprichitos.

De lo contrario, los broncos y todos aquellos que se disfracen de independientes van a lograr atrapar al electorado con el canto de las sirenas, en Puebla y a nivel nacional.

Por cierto, resulta muy reveladora la última encuesta presidencial de Roy Campos y Consulta Mitofsky. Enciende, seguro, los focos rojos de los partidos y de sus candidatos presidenciales.

Al tiempo.

En Twitter: @poncharelazo