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Las Serpientes

La historia, aunque algunos lo nieguen, es cíclica

Célebres fueron las conferencias de prensa a las cuales convocaba el Comité Municipal de Acción Nacional en la capital para destrozar los proyectos de Luis Paredes

Foto: Especial
Luis Paredes Moctezuma, Pepe Chedraui Budib, Carlos Slim Helú

El debate que se ha desatado en torno al rescate de San Francisco, el cual ya escaló hasta llegar a la mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, se asemeja mucho a lo que ocurrió hace años, cuando el entonces presidente municipal de Puebla Luis Paredes Moctezuma revolucionó a la capital presentando proyectos muy arriesgados para la ciudad en ese entonces.

Paredes le ganó las elecciones del 2001 al entonces candidato de Melquiades Morales Flores, Carlos Alberto Julián y Nácer, y se convirtió en presidente municipal de Puebla. De inmediato fue visto como posible aspirante a la gubernatura por el PAN para el 2004.

Paredes, arquitecto de profesión, egresado de la UPAEP, traía ideas bastante revolucionarias, no en balde, desde su época de estudiante se le conocía como “El Loquito”.

Luis Eduardo del Sagrado Corazón de Jesús lanzó varios proyectos desde la alcaldía de Puebla, propuso construir un estacionamiento subterráneo, debajo de la plancha del zócalo de la ciudad; edificar lo que hoy se conoce como el distribuidor vial Juárez-Serdán y concesionar el alumbrado público de la ciudad a un particular (privatización del servicio).

Los proyectos de Paredes (2002-2005) chocaron con una serie de intereses, los del exalcalde capitalino Mario Marín, priista, y los de su propio partido (PAN), quienes ya veían en el expresidente de la cámara de comercio a un adversario temible y que les podía quitar la candidatura a la gubernatura en 2004.

El Yunque tenía cuentas pendientes con uno de sus antiguos militantes que había desobedecido el principio fundamental de la organización: “El que obedece, no se equivoca”.

Los proyectos de Paredes tuvieron increíblemente como opositor a la bancada marinistas en el Congreso local, pero sus principales detractores no fueron los panistas, sino los yunquistas que tenían el control de la estructura de Acción Nacional en sus manos a través de dos incondicionales, Eduardo Rivera al frente del comité estatal y Pablo Rodríguez Regodosa, que manejaba el comité municipal en la capital y fue el más férreo detractor de Luis.

Célebres fueron las conferencias de prensa a las cuales convocaba el Comité Municipal de Acción Nacional en la capital para destrozar los proyectos de Paredes.

En el otro frente, los diputados marinistas (Javier López Zavala, Carlos Meza, Mario Montero, Alejandro Armenta y algunos de “oposición”) generaron un frente antiParedes y lograron mediante amparos frenar una buena parte de las obras como el estacionamiento subterráneo, no así la construcción del Juárez-Serdán y la concesión del alumbrado público.

También, por increíble que parezca, Paredes contó en ese tiempo con la complicidad del entonces gobernador, Melquiades Morales Flores, quien le dio la orden al líder del Congreso local, Víctor Manuel Giorgana Jiménez, y la bancada del tricolor en el Congreso local el avalar la concesión del alumbrado público, misma que era un negocio de quien fue el hombre fuerte de la administración de Carlos Salinas, el tenebroso José María Córdoba Montoya. No en balde, Melquiades Morales decía: “se gobierna mejor con la oposición”.

La mayoría de los diputados de Acción Nacional se sumaron al marinismo por órdenes del Yunque y el día de la votación lo hicieron en contra del contrato de concesión, el cual salió con el voto de la mayoría melquiadista en el Congreso local, cuyo presidente de la Comisión de Hacienda, Gabriel Reyes Cardoso, trabajó como un leal soldado del sistema sacando adelante la concesión, no sin antes confrontarse con el brillante Carlos Meza.

A pesar de haber ganado esa batalla, Paredes perdió la candidatura de Acción Nacional a la gubernatura en 2004, luego de que el extraordinario periodista Arturo Luna Silva publicara en su Garganta Profunda de Puebla OnLine, que Paredes ofrecía trabajo y remuneración a los panistas a cambio de su voto en la convención estatal en la cual se elegiría al abanderado del albiazul.

La denuncia llegó a la dirigencia nacional del PAN encabezada por Luis Felipe Bravo Mena y la Comisión de Honor determinó dejar fuera de la contienda interna a Paredes para la candidatura a la gubernatura, poniendo fin a su carrera política.

Para rematar al término de la gestión de este personaje, el entonces dirigente estatal del PAN, Eduardo Rivera Pérez, publicó una carta a una plana en el entonces periódico hegemónico El Sol de Puebla, en donde defenestraba a Paredes y se avergonzaba de su trienio.

Todo lo anterior viene a colación por la pugna que hoy se vive al interior de Morena por la candidatura a la presidencia municipal en manos de Pepe Chedraui, quien a través de su pariente político Carlos Slim puso sobre la mesa un proyecto de rescate cuyos principales opositores son los propios morenistas del bloque armentista.

La historia, reitero, es cíclica. Ya veremos en qué acaba este pasaje.