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La guerra esta cantada y en su punto (RMV vs Anaya)

La guerra entre el gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas, y el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, está cantada y en su punto más tenso.

La renuncia, remoción y/o destitución del operador del mandatario en la Cámara Baja del Congreso de la Unión, como Vicecoordinador de Asuntos Políticos del Grupo Parlamentario del PAN, Eukid Castañón Herrera, ya fue la gota que derramó el vaso en el conflicto panista.

El mensaje que el mentado “joven maravilla” de la política envió al gobernador poblano fue contundente, de ataque sin piedad.

No hay más pacto entre ambos.

Antes fueron amigos y hoy son enemigos declarados.

Ya veremos si el hijo del ex gobernador Mariano Piña Olaya, el diputado federal hecho por el morenovallismo, Juan Pablo Piña Kurczyn, sigue traicionando a quien le tendió la mano y lo hizo legislador.

Ya veremos si continúa obedeciendo ciegamente las disposiciones del operador de Anaya en la Cámara de Diputados, Marko Cortés Mendoza, coordinador del grupo parlamentario de Acción Nacional.

Sobre todo ahora que los acuerdos entre Moreno Valle y Anaya se rompieron para dar paso a una guerra fratricida.

Y digo que criminal porque es evidente que si el PAN se divide, se parte en dos o en tres por la inconformidad de Margarita Zavala Gómez del Campo, esposa del ex presidente, Felipe Calderón Hinojosa, las cosas se van complicar aún más para los azules en 2018.

Porque si el gobernador Rafael Moreno Valle se lo propone es un hecho que el PAN podría fragmentarse y poner en riesgo el triunfo que aparentemente ya tendría en la bolsa de cara a los comicios presidenciales.

Los directamente beneficiados con el cisma panista, según las encuestas, desde luego serían Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena.

El PRI parece estar en la lona, por lo que la carrera presidencial parece estar entre el PAN y Morena.

Así que está en las manos de Ricardo Anaya que su partido se divida o se mantenga unido y pierda o gane las próximas elecciones presidenciales.

Anaya parece que aún no mide bien las graves consecuencias electorales que podría acarrearle a Acción Nacional si se da una ruptura entre él, Rafael Moreno Valle y Margarita Zavala.

Aunque digan lo contrario, el joven maravilla de la política azul está contra las cuerdas y va a tener que pactar con sus dos más fuertes adversarios le guste o no.

De lo contrario, el PAN podría derrumbarse si la estructura morenovallista y zavalista se inclina hacia otro proyecto político de gobierno, o de plano si promueven una campaña de brazos caídos en el PAN para el día de la elección.

Me parece que lo más prudente que podría hacer Anaya como el líder nacional del PAN, es definir ya, entre Rafael Moreno Valle y Margarita Zavala, quién será su próximo candidat@.

Si el líder nacional del PAN es lo suficiente inteligente más le valdría esperar sus tiempos y definir de una vez por todas a su próximo gallo para emparejar la delantera que lleva el peje.

Además, hay una bolsa muy grande de cargos que Anaya podría repartir entre los aspirantes para poder negociar y pactar la próxima candidatura presidencial, incluso espacios en el CEN de su partido.

Allí están los dos primeros lugares en la lista plurinominal azul al Senado y a la Cámara de Diputados. Ambos candidatos se convertirían en los líderes de sus respectivas bancadas.

Empero, si Anaya continúa manipulando las cosas para salirse con la suya y quedarse con la candidatura presidencial, así como los espacios en radio que le corresponden a Acción Nacional, entonces los azules están destinados a perder a próxima elección.

Ni el Yunque, ni los panistas independientes, ni nadie, van a poder evitar la derrota del PAN en las urnas.

Aún hay tiempo para que el PAN y Ricardo Anaya reconsideren sus acciones.

Porque al dirigente nacional ya se le hizo bolas el engrudo.

Insisto, si fuese tan inteligente como lo presume ya debería haber apagado el fuego y apaciguado la revuelta que existe en su partido.

2018 es el momento en que el PAN podría recuperar la presidencia que cedieron al PRI y a Enrique Peña Nieto a manos de Felipe Calderón.

De lo contrario, si no lo quieren así, entonces que los panistas se sigan enfrentando.

En twitter: @poncharelazo

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