La era de Eduardo Rivera
Los días del presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, están contados y ya calcula las horas para ceder su cargo, la estafeta y el gobierno de la ciudad más importante en el estado.
Y sí, tienen razón aquellos que afirman que el edil panista será recordado por sus acciones, las cuales quedarán allí para la historia.
Es un hecho que el ex dirigente panista, ex diputado local y muy pronto ex munícipe capitalino pronto ingresará a las largas filas del desempleo; y algo peor, tendrá que vivir sin los millonarios beneficios que siempre le ha brindado el erario durante su larga carrera política.
Los días difíciles para Eduardo Rivera están por venir y su futuro político no parece nada prometedor, más bien se antoja muy complicado por diversas razones.
De entrada, el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, no tiene compromiso alguno con él, más bien se va a sacar una piedra del zapato al dejar el ayuntamiento. Es más, dicen que al inquilino de Casa Puebla ya le anda porque gobierne Tony Gali y nadie más le estorbe.
Tal vez por ello empezó a hacer a un lado a Eduardo Rivera, quien tiene escasos 39 días para dejar su cargo y entregarle el poder que posee al gallo de moda del morenovallismo.
¿O a poco habrá sido un error involuntario haber excluido al edil de la inauguración de los trabajos de pavimentación con concreto hidráulico en la 31 Poniente, evento al que asistió el gobernador, Moreno Valle, con el resto de sus funcionarios titulares del ramo?
Más bien parece la respuesta que el Ejecutivo poblano le dio al presidente municipal por su declaración de querer buscar la gubernatura del estado, por supuesto, la de 6 años y no la de uno con ocho meses, una vez que concluya su cargo.
Ya empezaron los castigos, ni modo.
Por cierto, que nadie se extrañe si el personal que pretende heredar Eduardo Rivera a Tony Gali empieza a ser recortado, excluido o desamparado por la nueva administración, ante sus arrebatos.
Y es que hay que decirlo, Eduardo Rivera fue un gobernante exitoso, pulcro, trabajador y honorable mientras el gobernador poblano quiso.
Nadie olvida, ni olvidará aquella foto en la que durante el primer festejo y Grito de Independencia el edil fue hecho a un lado y permaneció como la sombra del verdadero dueño del estado. Apenas se pudo ver la mano del presidente tratando de saludar a sus gobernados.
El edil capitalino tuvo miedo de enfrentarse directamente con Rafael Moreno Valle por cuidar su futuro político.
Sin embargo, el haberse sometido a la voluntad de quien ha considerado un enemigo permanente podría costarle muy caro, tal vez el ostracismo político sin la oportunidad siquiera de defenderse o esconderse en un PAN estatal que es casi propiedad del morenovallismo.
Por lo pronto, la suerte de Eduardo Rivera está echada y el próximo mes termina su reinado.
Y para que luego no digan que son habladurías, entonces, ¿por qué se quedó sin policías?, ¿sin margen de maniobra?, ¿sin un padrino poderoso en el PAN nacional?, ¿sin partido estatal, ni municipal?, ¿sin estructura?
Dentro de poco veremos de qué está hecho Eduardo Rivera.
Suerte.
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* Feliz año nuevo
Desde aquí les deseo bendiciones y envío felicitaciones a todos los poblanos, sin excepción; a los lectores de Síntesis, “Posdata” y RETO diario. A todos aquellos que hacen del buen periodismo una honorable y noble profesión.
A nuestros flamantes funcionarios de gobierno, de verdad que sin ellos y sin la crítica no seríamos nada; también a los amigos y enemigos, por qué no.
Mis mejores deseos para este año que ya inició.
Que Dios nos guarde y nos regale, a todos, la salud que necesitamos.
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