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La debacle electoral priista en Puebla

Todo parece indicar que tanto en el PRI nacional como en el PRI poblano las del próximo primero de julio 2018 serán sus peores elecciones.

Serán los comicios en los que registren el más infame de sus resultados.

Su debacle, vamos.

Será el proceso electoral más vergonzoso de toda la historia.

Ni siquiera el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, su ex candidato presidencial, podría superar la desgracia y el ridículo que el PRI sufrirá el próximo mes de julio.

Todo parece indicar que los priistas ya tiraron la toalla.

O al menos eso estaría sucediendo en el comité directivo estatal del partido tricolor.

Y es que al PRI parece que le sucedió otra vez lo de aquella elección local del 2013.

Lo dejaron solo.

Lo abandonaron y expusieron a su desgracia.

En aquellos comicios locales, hay que recordar, al PRI y a sus candidatos los dejaron sin dinero, sin apoyo, sin estructura, sin respaldo legal, ni económico.

La federación, el gobierno de Enrique Peña Nieto, a quien llaman el primer priista del país, le valió un comino esa elección porque según dicen ya la había pactado.

Tal vez por eso las cosas y la derrota se aceptaron sin mayor problema.

Tal vez por eso el PRI fue derrotado, vapuleado en la capital y, posteriormente, ridiculizado en la siguiente elección, en la del estado.

Empero, el escenario de hoy parece que se repite.

No es muy distinto a los del pasado.

Porque a Enrique Doger Guerrero parece que le hicieron lo mismo que a su tocayo Enrique Agüera Ibáñez, ex candidato a la presidencia municipal de Puebla, lo dejaron sin un quinto para hacer campaña.

Lo engañaron y lo entregaron.

Todo parece indicar que en esta elección sucedió lo mismo.

¿La habrán negociado?

¿La habrá vendido el peñismo?

¿Habrán entregado a Doger?

¿O será que Peña ya vio el navío perdido y se resignó a entregar el poder?

Son muchas razones las que se concentran para señalar y justificar la derrota del PRI en los próximos comicios.

En primer resaltan las traiciones y por supuestos los traidores.

Mientras el PRI siga manteniendo y solapando a los políticos traidores de siempre las cosas en nada van a cambiar.

Las distintas corrientes priistas en Puebla se encargaron de fragmentar a su partido, pues se enfrentaron por las candidaturas, por las delegaciones y los cargos.

Cosa que desgastó su marca, la llevó al hartazgo y al odio de la gente.

El zavalismo, el marinismo, el lastirismo, el dogerismo y todos los grupos que se disputaron las candidaturas son los culpables de la desagracia priista.

Es por ello que el marinismo se la jugó con el PRI y con Morena en esta elección concurrente.

Bien dicen, más vale maña que fuerza.

Y así actúo el marinismo en este proceso electoral.

Porque al PRI ya no lo levantan ni resucitándolo.

El lastre que le heredaron sus antecesores fue imposible de revertir y resolver.

No hay estado donde al PRI lo relacionen con corrupción, con engaño, con abuso de poder y con robo a despoblado.

Esa es la herencia maldita que se le quedó a los nuevos priistas.

Ni José Antonio Meade kuribreña, su candidato presidencial, pudo resarcir ese gran daño.

Muy al contrario, al pobre todo mundo se le echó encima y parece imposible que pudiera recuperarse en la carrera presidencial.

Ese es el PRI de hoy.

Ese es el partido que va a disputar la primera magistratura del país el próximo primero de julio.

Son muy pocas las expectativas para los priistas.

Pobre Enrique Doger porque siempre había sido un buen candidato.

Los priistas, después de la elección, tendrán mucho que pensar, mucho que hacer para recuperar su credibilidad y mucho que trabajar para reconstruir su partido.

La lucha electoral en Puebla está cantada y sólo es entre Martha Erika Alonso Hidalgo, del PAN, y Luis Miguel Barbosa Huerta, de Morena.

No hay más.

Eso sí, Enrique Doger podría ser el fiel de la balanza si se lo propone.

Y me parece que se inclinaría por la candidata del PAN.

Vamos a ver cuál es su estrategia porque Doger no tiene un pelo de tonto.

Ya veremos a quien decide apoyar.

En twitter: @poncharelazo