La candidatura de Barbosa divide a Morena
Luego de haber tomado un respiro y un receso por el fin de año, quien esto escribe vuelve a reactivar Posdata, no sin antes, por supuesto, desearle a todos los poblanos salud, dinero y amor para este 2019.
Puebla vive tiempos difíciles, y es necesario que los ciudadanos y autoridades trabajemos en equipo para evitar la polarización porque a nadie le conviene un estado enfadado y dividido.
Lo mejor es hacer amigos no enemigos.
Y lo mismo deberían pensar en Morena porque la designación, o más bien la imposición, de Luis Miguel Barbosa Huerta como candidato al gobierno de Puebla por segunda ocasión ya dividió a su grupo fuerte.
Porque digan lo que digan, y aunque hayan estado presentes en la mentada reunión en la que cerraron filas en torno a Barbosa, hay muchas figuras que no quieren que su gallo sea nuevamente el ex senador.
Y las razones son muchas.
La principal y más fuerte, dicen, es que si Barbosa va entonces Morena volvería a perder la elección.
En lo personal, me parece que la candidatura de Barbosa podría incluso generar un boquete en el partido que controla el Congreso del Estado.
Desde luego que en el PAN poblano todo mundo está rogando al señor que sí, que Barbosa sea por segunda vez el abanderado de Morena porque se la podrían más fácil a su candidato o candidata.
Así que en Morena tienen mucho que reflexionar porque van a perder una oportunidad de oro para disputar por segunda vez la gubernatura.
Se dice incluso que si la candidatura de Barbosa se vuelve una realidad Morena y el grupo que controla el Congreso poblano se fracturaría definitivamente.
Porque, insisto, no todos están de acuerdo que Barbosa vuelva a ser su gallo.
Y uno de ellos es el diputado José Juan Espinosa Torres, quien los últimos días ha sido muy reflexivo en torno a lo que debe pasar con Morena en la elección que se avecina.
Otro argumento que se antepone a esa virtual candidatura es que la próxima campaña será muy complicada debido a que Morena ya no tiene argumentos para atacar a su enemigo.
El utilizar los nombres de la gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo (qepd) y de su esposo, el senador Rafael Moreno Valle Rosas (qepd), sería muy peligroso para Morena y su candidato porque a los poblanos les resultaría una ofensa lucrar con su memoria.
Va a ser muy interesante ver cuál será la campaña de Morena esta vez, sobre todo si su candidato es Barbosa, quien fue un feroz crítico de la familia Moreno Valle.
Me parece que cualquier partido con sentido y razón que desee participar en la próxima elección le resultaría muy positivo y de beneficio lanzar a una candidata y no a un candidato.
Y la razón es simple: la candidata podría tomar como bandera la figura que dejó Martha Erika, quien se convirtió en la primera mujer en gobernar el estado.
Esa causa los poblanos seguramente sí la apoyarían.
Estoy convencido de que el colectivo popular se arremolinaría con la candidata que esté dispuesta a seguir el legado que dejó la mandataria.
Los partidos sólo tienen que revisar entre sus militantes para lanzar a un buen valor.
Porque tanto en el PRI como en el PAN y hasta en Morena hay mujeres valiosas y muy inteligentes.
Luis Miguel Barbosa debería pensar en evitar la candidatura por asepsia política, incluso el propio presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con Yeidckol Polevnsky, líder nacional de Morena, tendrían que recapacitar y evitar la candidatura de su amigo.
Si le deben algo deberían pagarle con otra cosa que no sea la candidatura de Morena.
Porque de esta forma hasta al PRI le darían la oportunidad de hacer un buen papel en las elecciones que se aproximan.
Y vaya que en partido tricolor en Puebla también tiene buenos gallos.
Habrá que ver en el PAN quien es el candidato o candidata. De entrada Luis Banck Serrato está más que apuntado y dispuesto a asumir la responsabilidad de retener la gubernatura para Acción Nacional.
El triunfo de la próxima elección también dependerá del gobernador interino porque la estructura de gobierno cuenta mucho cada que hay comicios.
Ya veremos y diremos.
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