¡Jugada maestra!
Ante el incremento de los índices de inseguridad en el país, el estado y la capital poblana, las autoridades locales pactaron un acuerdo inédito en la materia, de beneficio directo para la ciudadanía.
Por fin, parecen haber hecho a un lado los rencores y disputas personales para darle paso a un convenio compartido que permita unificar fuerzas y hacer frente a la delincuencia.
Ojalá que la presión del gobierno del estado al municipio termine por el bien de los poblanos.
Y es que para nadie es un secreto que la inseguridad, en sus distintas modalidades, ha ido en aumento en los últimos años, pues tan sólo las muertes provocadas por el narcotráfico y la guerra que mantienen sus sicarios con las autoridades, a nivel nacional, ha sido el talón de Aquiles del presidente, Felipe Calderón Hinojosa.
Afortunadamente, Puebla, según las estadísticas y el trabajo realizado por los especialistas en el tema, es una entidad segura que no sufre de índices graves en materia de narcotráfico o actos impulsados por la delincuencia organizada.
Ciertamente, los delitos que más se cometen en la entidad son los del fuero común, como el robo a transeúnte y robo de autopartes; sin embargo, los objetivos del estado y el municipio, a través de las acciones de Fernando Manzanilla Prieto y Eduardo Rivera Pérez, secretario General de Gobierno y presidente municipal de Puebla, respectivamente; es precisamente atacar de frente y con efectividad estos fenómenos sociales para lograr su erradicación.
Para ello, establecieron el esquema de coordinación que instituye un mando compartido. Es decir, ahora las policías de los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) van a hacerse cargo de la seguridad de los poblanos que habitan los 217 municipios.
Por supuesto, las policías municipales se mantendrán en sus distintas demarcaciones -ahora reforzadas- para garantizar la seguridad de los poblanos.
La prioridad, en el caso de Puebla, son las colonias con mayor índice delictivo, como lo son: Amalucan, la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas y las colonias populares del sur de la ciudad, entre algunas otras.
La participación del Ejército Mexicano se mantendrá esporádicamente, como hasta hoy se ha hecho en los distintos puntos del país; en Puebla ya hay presencia de sus elementos y algunos rondines sorpresa.
Sin embargo, hay que reconocer que el trabajo del ayuntamiento de Puebla, en este convenio, será doblemente reconocido, toda vez que a la fecha aún cuenta con un número menor de elementos policiacos en comparación con el estado.
Hasta el momento son 227 elementos de seguridad estatal los que aún prestan sus servicios al municipio, los cuales serán retirados muy pronto para que puedan ser incorporados a la policía de la administración central.
Hay que recordar que el gobierno de Eduardo Rivera contaba con el apoyo de 908 elementos de seguridad del gobierno estatal, de los cuales le fueron retirados a su corporación 454 en un primer bloque, y un total de 227 en un segundo bloque.
Hoy, la estrategia de la Comuna poblana es capacitar a sus propios guardias y reforzar la seguridad de los poblanos con elementos bien capacitados y adiestrados para atacar a la delincuencia.
Y es que a la fecha, por cada diez poblanos que habitan la ciudad, existe apenas un policía que intenta hacer valer la ley. Así que ojalá y el acuerdo entre las autoridades contemple la estancia de los gendarmes estatales en la capital, que mucha falta hacen.
Por cierto, el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera, pronto realizará algunos anuncios en materia de seguridad, los cuales vendrían a reforzar la situación actual que se vive en la capital en materia de combate a la inseguridad.
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