Insensatez legislativa al estilo PRI
Qué lástima que haya tenido que darse una desgracia nacional, y tal vez mundial, la muerte del “Divo de Juárez”, Alberto Aguilera Valadez, mejor conocido como Juan Gabriel, el máximo ídolo musical del país y de Latinoamérica, para que los diputados locales del PRI despertaran de su letargo.
Y digo qué lástima porque nada tiene que ver el trabajo y la ociosidad legislativa de los mal llamados “representantes del pueblo” con el mundo de la farándula y el espectáculo.
Una cosa es la carrera, la trayectoria, la aportación musical y cultural al país, y al arte, por parte de Juan Gabriel, y otra que los diputados flojonazos del PRI se pretendan colgar de un tema que resulta toda una pena para los mexicanos.
Porque como lo dijo el maestro de las letras y la cultura, el periodista y escritor, también ya desparecido, Carlos Monsiváis, Juan Gabriel era un "self-made man" con la sui generis capacidad para cautivar desde el más gay hasta el más macho.
Por cierto, en aquel momento aseguró en su libro "Escenas de pudor y liviandad" que "a Juan Gabriel nada le ha sido fácil, salvo el éxito”.
Porque el Divo de Juárez nunca necesitó de pronunciamientos coyunturales, mucho menos políticos, para ser reconocido.
Vivo o muerto, Juanga, como algunos lo llaman, va a seguir siendo todo un fenómeno.
Desde luego que es un “detalle de distinción” el hecho de que los priistas que la hacen de aspirantes a legisladores en Puebla reconozcan y citen al cantautor en sus quehaceres legales.
Sin embargo, resulta un mero ridículo su pronunciamiento comparado con todos los temas que han dejado pasar sólo por querer ser la nota.
Ayer, la presidenta de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso del Estado, la diputada priista Silvia Tanús Osorio, utilizó la tribuna legislativa para reconocer el trabajo de Juan Gabriel y su aportación “al patrimonio intangible de México”.
Palabas más, palabras menos, la diputada priista sentenció:
“Los diputados somos los representantes del pueblo, por lo tanto tenemos que acercarnos a él, y cuando éste siente algo hay que manifestar su sentir; y este día, con profunda pena, lamentamos el fallecimiento del cantautor Juan Gabriel”.
Tanús Osorio remató diciendo que el cantautor de Parácuaro, Michoacán, se convirtió en un referente del país en el extranjero y su gran talento se vio reflejado en la traducción de sus canciones a varios idiomas.
Qué fácil sumarse a la cargada de buenos deseos y reconocimientos.
Y es que los diputados poblanos, los que integran la Comisión Permanente, particularmente la presidenta de la Mesa Directiva, no dijeron nada sobre otros artistas que son de su estado, que también son artistas, y que no reciben la misma atención que ofrecen a otros personajes.
Ayer, por si no lo saben nuestros legisladores, los artesanos que integran la Organización “Ignacio Zaragoza” se manifestaron en contra de las amenazas de las cuales son objeto por parte de algunas autoridades.
¿Y que han hecho al respecto?
Porque en Puebla también hay artistas que requieren el reconocimiento, o al menos de apoyo moral, para poder continuar su obra.
Resulta de muy mal gusto que los diputados reconozcan a figuras nacionales, las cuales ni siquiera requieren de luz ajena para brillar porque con la suya les basta, y hagan a un lado las necesidades de los talentos locales.
¿Estarán enterados los diputados poblanos, los priistas sobre todo, que a los artesanos de la agrupación “Ignacio Zaragoza” los pretenden desalojar del “Corredor Artesanal de El Carolino”?
En el estado, en la capital, también hay virtuosos que necesitan del reconocimiento y de todo el apoyo de nuestros flamantes diputados.
Allí está el caso de los pintores, escultores y expertos plásticos ubicados en El Barrio del Artista.
¿O esos artistas poblanos, por no ser famosos, no merecen ni siquiera una mención de sus diputados?
No cabe duda que ni los diputados, ni el PRI, ni sus protagonistas están en su mejor momento.
Crisis social, económica, ingobernabilidad, plagios, inseguridad, la CNTE y su rebeldía incontrolable, aumentos desmedidos a la gasolina, a la energía eléctrica, corrupción en el deporte, evaluaciones -al trabajo del presidente Enrique Peña Nieto (EPN)- reprobatorias, escándalos por propiedades de la pareja presidencial, con un PRI fragmentado, desarticulado, partido a la mitad, reformas que no cuajan y que caminan hacia el fracaso, así llega el PRI, sus diputados y su presidente al cuarto informe de gobierno.
Se me hace que los poblanos, y nuestros artistas locales, les vamos a tener que cantar a nuestros diputados aquello que decía Juan Gabriel en una de sus composiciones: “probablemente ya, de mí te has olvidado…y mientras tanto yo, te seguiré esperando…”.
¿O no?
En Twitter: @poncharelazo
