Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 24°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

Historias electoreras, de odio y traición

Bien dicen, la venganza es un plato que se cocina y se come frío.

Un momento en el que hay que pensar, medir, planear, organizar, calcular y ejecutar para poder disfrutar a plenitud.

Porque la vida es una rueda que gira y gira, en la que todos nos podemos encontrar.

Y así es la política.

Por algo dicen que es un círculo rojo.

Porque hoy los políticos están arriba pero mañana estarán abajo.

Por eso son tan importantes sus acciones y sus actos, porque todo lo que siembran lo van a cosechar tarde que temprano.

Ellos, además, están de paso en el poder y deben ser muy fríos y calculadores para trascender, crecer, desarrollarse y madurar.

En Puebla hay muchos animales políticos de distintos niveles, de distintas clases y hasta de distinta estirpe, y los hay algunos que no son ni de medio pelo.

Son políticos que apenas logran un cargo público mínimo y ya se sienten Dios en el poder, como dijera aquel gran filósofo y poeta poblano apodado “el gober precioso”, Mario Marín Torres.

El caso es que hoy por hoy, en el proceso electoral que se vive en Puebla y el resto del país, existen varias historias electoreras, de odio y traición, que bien vale la pena contar

por lo trascendente de sus personajes y protagonistas.

La primer es la de Michel Chaín Carrillo, candidato del Verde al gobierno, quien me cuentan que sí fue perdonado y enviado a realizar la tarea que pocos querían hacer en el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Puebla.

Lo perdonaron, sí, por haberse querido pasar de vivo con el tema de la industria militar y La Célula, pero le jalaron las orejas y le dieron una patada en salva sea la parte para después despedirlo de la Secotrade.

Sin embargo, mañoso el chamaco lloró, berreó, pataleó e imploró perdón y por fin lo indultaron.

Eso sí, no sin antes ordenarle que la hiciera del payaso de las cachetadas para vapulear con todo al candidato al gobierno por Morena, Luis Miguel Barbosa Huerta, quien ve en Chaín a un pelele del morenovallismo.

El caso es que sí hubo tal enojo con Chaín, es cierto, y también hubo un jalón de orejas y un despido.

Así que por lo pronto Caín la hará de golpeador y de palero al mismo tiempo.

Ya veremos si la respuesta a su afrenta no le sale más cara y al final de la elección se queda sin nada.

Una historia más es la de Jorge Aguilar Chedraui, ex diputado local y ex secretario de salud del gobierno morenovallista.

Resulta que a Don Jorgito nadie lo quiere en el gobierno de Tony Gali.

Y la razón es muy sencilla: porque es un traidor.

Así es, porque junto con otros de sus compinches morenovallistas fueron corresponsables, por ejemplo, de que el joven Xavier Albizuri Morett, titular de la Secretaría de Infraestructura, Movilidad y Transportes del gobierno de Tony Gali, perdiera en aquella elección del 2015 la elección a diputado federal por el distrito 6 de Puebla capital ante la priista Xitlalic Ceja.

En ese entonces, Jorge Aguilar y su pandilla se inconformaron con la candidatura de Albizuri y lo hicieron perder porque realizaron una elección de brazos caídos. Ellos, ojo, eran funcionarios públicos y Xavier un candidato a su merced.

Pero como la vida da vueltas y es una rueda de la fortuna, esta vez las cosas están cambiadas y Albizuri hoy es el secretario de infraestructura y Jorge Aguilar y su palomilla

simples candidatos.

¿Verdad que la venganza es un plato que se come lento y frío?

Aunque hay otra historia macabra que pone los pelos de punta y que explica por qué la elección puede ser incluso peligrosa para Martha Erika Alonso Hidalgo, candidata del PAN y de la coalición Por Puebla al Frente.

Porque esos personajes que constantemente han sido apapachados por el morenovallismo -como Jorge Aguilar- fueron los mismos que obligaron a que el periodo de gobierno de Tony Gali fuese tan corto.

Y es que la promesa original del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas a Tony para que este aceptara ser candidato al gobierno era una administración de más de 4 años.

Empero, por las grillas, la envidia y la mala leche de personajes como Aguilar Chedraui y otros que dicen ser sus “amigos” obligó a que el periodo final se redujera sólo un año y 8 meses.

Un mal cálculo, desde luego, que hoy por hoy les está pesando, tanto a la pandilla de Jorge Aguilar como al resto del morenovallismo, ya que hoy no habría problema alguno con la elección y se esperaría tranquilamente a que se empatarán los comicios locales y federales en un mejor momento.

En twitter: @poncharelazo