Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 24°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Soliloquio

Fútbol y políticos

César Arturo Ramos es un joven y acreditado árbitro del futbol profesional mexicano que cuenta con el registro de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA).

Una decisión suya podría impedir que el seleccionado nacional de fútbol de Honduras asista al campeonato mundial, a celebrarse el año entrante en Rusia.

Durante el partido eliminatorio celebrado el pasado fin de semana entre Costa Rica y Honduras, el árbitro añadió seis minutos de reposición por considerar que hubo demasiadas interrupciones, la mayoría provocadas de manera intencional.

Fue en el lapso añadido que el equipo de Costa Rica logró el gol del empate, que a la postre sirvió a los ticos para obtener su boleto mundialista.

Al ponerse 1-0 desde el minuto 65, los hondureños renunciaron al ataque, dedicándose de manera deliberada a detener el flujo del partido.

Según medios internacionales, “el árbitro azteca procedió de manera correcta con el tiempo añadido y eso fue evidenciado en redes sociales; para su mala fortuna Honduras le empató y los dejó casi fuera del Mundial”.

El usuario Cristian Bonilla, en cuyo perfil de redes sociales se dice productor televisivo y periodista costarricense, realizó un video en el que se demuestra que Honduras perdió 13 minutos solamente en el segundo tiempo en el juego que terminó 1-1.

En cambio, la prensa hondureña calificó de “robo” la decisión de Ramos, a quien acusan de haberlos dejado prácticamente marginados de la justa mundialista.

Los medios “catrachos” han emprendido una feroz campaña contra el árbitro mexicano y ahora los aficionados están verdaderamente enfurecidos.

El cantante hondureño Henry Mejía ya le dedicó una canción al silbante mexicano, al que llamó “árbitro basura”.

Esta situación pone en riesgo la visita que hará el equipo México a Honduras este martes, en el último juego de la eliminatoria mundialista, y aunque los “verdes” ya están calificados, la campaña mediática ha sugerido a la afición que es oportunidad para el “desquite”.

Lo que no dicen allá los medios hondureños es que su equipo tuvo un pésimo desempeño durante todo el hexagonal de Concacaf, en el que México es líder absoluto con 21 unidades.

De los 27 disputados a la fecha, Honduras sólo ha logrado 10 puntos para ubicarse en la penúltima posición, solo arriba de Trinidad Tobago. Sus números son patéticos: dos ganados, cuatro empatados y tres perdidos, con 10 goles a favor y 17 en contra.

Ahora tanto técnico como jugadores, solapados por los medios locales, tratan de ocultar su ineficiencia culpando al árbitro mexicano por estar prácticamente eliminados.

¿A qué viene toda esta larga historia futbolera?

A que algo parecido ocurre en la clase política mexicana.

Los partidos políticos no son bien vistos por amplios segmentos sociales.

Tienen poca credibilidad y confianza.

Viven en el letargo y sólo parecen reaccionar ante un proceso electoral.

Tropiezan con frecuencia a la hora de hacer las cuentas y justificar los dineros públicos que reciben.

Hacen lo imposible –no siempre con apego a la legalidad- por conseguir votos.

Y cuando los resultados no les favorecen, le echan la culpa al árbitro.

Y arguyen que la autoridad electoral tiene la culpa.

Eso provoca ruido mediático.

Confunde.

AL OÍDO

Reacciones de todo tipo tras la renuncia al PAN de Margarita Zavala, luego de 33 años de militancia y pese a ser la mejor ubicada en las preferencias electorales rumbo a 2018.

He aquí sólo algunas:

“Es un error que beneficia al PRI”: Ricardo Anaya, dirigente nacional del PAN.

“Respeto su decisión, son tiempos de canallas, impera desgraciadamente el haiga sido como haiga sido. No hay principios, ni ideales. No hay ética en el ejercicio de la política”: Andrés Manuel López Obrador, dirigente de Morena.

“Yo voy donde vaya Margarita”: Felipe Calderón, esposo, expresidente de México.

“Margarita se lleva los votos, Ricardo se queda con la estructura”: Ernesto Cordero, Senador del PAN.

“Anaya es el AMLO del blanquiazul”: Jose Luis Luegue, exdirector de Conagua, al renunciar también al PAN.