Escándalo, polémica y medio ambiente, la vida de Francisco Castillo
Fiel a su estilo, a su línea y a la rudeza que lo caracteriza, el ex secretario estatal de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SMRN) en el sexenio marinista, Francisco Castillo Montemayor, volvió a protagonizar un nuevo escándalo público que ya lo puso de nueva cuenta en el ojo del huracán.
Esta vez en contra de una mujer, de la regidora panista en el Cabildo poblano Augusta Valentina Díaz de Rivera Hernández.
La historia es la misma de siempre cuando se trata de Francisco Castillo: ofendió, hostigó, acosó y agredió a una funcionaria pública, esta vez en el municipio de Puebla.
Y es que Francisco Castillo lo volvió a hacer.
Así es, por enésima ocasión acudió a un recinto de gobierno a imponer sus ideas, a mostrar su machismo y a ofender a diestra y siniestra.
Es evidente que Don Francisco es un experto y gran ambientalista al que no se le dan las relaciones públicas.
Que lastima porque parece un buen tipo.
Pero ¿quién es Francisco Castillo?
Es un ex funcionario estatal y municipal marinista, ex titular del Soapap, que se ha dedicado a la preservación del agua y del medio ambiente.
Francisco Castillo fue detenido y encarcelado -en el penal de San Miguel- el pasado 15 de noviembre de 2016, de acuerdo al expediente 472/2016, por el delito de peculado.
En aquel momento, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), informó que la acusación contra el ex funcionario marinista se dio en 2008, debido a que, según la autoridad, ejerció un mal manejo de los recursos públicos por más de 39 millones 275 mil pesos.
La autoridad argumentó que el recurso público se mal invirtió en la supuesta adquisición de equipo para tratar basura en 11 municipios.
Sin embargo, en respuesta, Francisco Castillo negó siempre los hechos y acusó que su encarcelamiento se dio por una revancha política, debido a que criticó al gobierno morenovallista por la remodelación del Parque Flor del Bosque.
Francisco Castillo acusó al gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas de atentar contra la flora y fauna del parque, cosa que negó rotundamente la administración del mandatario ahora finado.
Al ex titular del Soapap lo acusaron, además del desvío de recursos, de cazar y consumir especies de la reserva ecológica, así como de utilizar Flor del Bosque como un salón y jardín de fiestas privado, durante su gestión y todo el sexenio marinista.
Francisco Castillo, quien se denominó como un preso político, estuvo recluido 16 meses en prisión, por lo que la autoridad correspondiente le otorgó auto de formal libertad, luego de haber gozado del arresto domiciliario, debido a que se detectaron deficiencias técnicas en la imputación del delito realizado por parte del gobierno morenovallista.
Empero, Don Francisco siempre ha sido un personaje polémico que no ha medido nunca ni su vocabulario, ni su rudeza política, ni siquiera ante las autoridades ya que ha protagonizado varios desencuentros con funcionarios públicos poblanos.
Durante el 2007, en el Congreso del Estado, todavía como titular de la SMRN en el gobierno de Mario Marín Torres, el gober precioso, ahora prófugo de la justicia por la detención arbitraria de la periodista y escritora Lydia Cacho Ribeiro, Castillo Montemayor calificó como “hijos de la chingada” a un grupo de diputados.
El motivo se debió a que según el entonces funcionario no era atendido durante su comparecencia como titular de medio ambiente.
Posteriormente, un año después, calificó las ideas y expresiones de los legisladores poblanos como “mafufas, o mafufadas”, debido a que lo acusaron de haber otorgado el cambio de uso de suelo al Parque del Arte en el municipio de Puebla.
El entonces diputado José Manuel Benigno Pérez Vega, mejor conocido como Pepe Momoxpan, acusó al entonces funcionario marinista de ser un “depredador y destructor del medio ambiente”, cosa que hizo enfurecer a Francisco Castillo, quien respondió don rudeza y palabras altisonantes.
Y el más reciente de los escándalos del ambientalista se dio ayer, durante la celebración de una sesión más de la Comisión Transitoria del H. Ayuntamiento de Puebla para que Estudie, Examine, Instruya, Recomiende, Dictamine e informe y Ponga en Estado de Resolución lo Concerniente al Servicio del Agua Potable, Drenaje, Alcantarillado, Tratamiento y Disposición de sus Aguas Residuales que presta el Soapap y de la Concesión del Servicio.
La discusión, pelea y agresión verbal de Castillo contra la regidora se dio debido a que el ex funcionario marinista sugirió que no entendía lo que él estaba explicando y que se lo tenía que meter en la cabeza (tocándosela), cosa que ofendió a la panista.
Hasta allí todo parecía un enojo de Augusta Díaz de Rivera, sin embargo Francisco Castillo alzó la voz y calificó a la cabildante como una regidora indigna, incluso le exigió que se retirara de la comisión porque él no lo haría.
Don Francisco, una vez más, y tal como él lo ha reconocido, se volvió a calentar y hasta acusó a la regidora de no tener solvencia moral.
Nuevamente, me parece, Castillo Montemayor se volvió a equivocar, por lo que tendrá que corregir sus formas, sobre todo ante las mujeres.
Aunque en este episodio también se equivocaron los regidores presentes en la comisión, empezando por la presidenta, la regidora Rosa Márquez Cabera, quien ni llamó al orden, ni le dio el respaldo a su compañera, ni aplicó el reglamentó ni la ley que ampara el trabajo de los cabildantes.
Porque de acuerdo al reglamento interno del Cabildo y las Comisiones del Ayuntamiento de Puebla, según el Artículo 115, apartado VIII y IX, el presidente de cada comisión tiene la obligación de conceder el uso de la palabra a los regidores participantes de la sesiones, así como llamarlos al orden, cosa que la regidora Rosa Márquez nunca hizo.
Y de acuerdo a la normatividad en la materia, sólo los regidores tienen derecho de voz y voto en cada comisión, no así los invitados o agregados en cada comisión como Castillo.
El colmo del pleito municipal fue que nadie de los presentes se inmutó y apoyó a la regidora Augusta, quien abandonó la sesión en medio de las miradas frías.
Se me hace que en eso va a tener que meter mano la presidenta municipal Claudia Rivera Vivanco, y hasta el candidato al gobierno por Morena, Luis Miguel Barbosa Huerta, porque el respeto a las mujeres, por parte de sus aliados, se debe garantizar.
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