El termómetro político-electoral de Síntesis
El 26 Aniversario del Periódico Síntesis sirvió como termómetro político en la carrera por la presidencia municipal de Puebla.
Así es.
Y es que al magno evento anual de esta casa editorial asistieron, entre muchos otros invitados y distintas personalidades del ámbito político, empresarial, religioso y social, los candidatos a la primera regiduría de la ciudad.
Los abanderados Claudia Rivera Vivanco, de Morena, y Eduardo Rivera Pérez, del PAN y la coalición Por Puebla al Frente, midieron fuerzas, aplausos, simpatías, abrazos y las famosas selfies a petición de los asistentes.
La primera en llegar fue la candidata de Morena, quien asistió por primera vez al cumpleaños del Síntesis, encabezado por su presidente y fundador Armando Prida Huerta.
Poco después arribó al San Pedro Museo de Arte Lalo Rivera, quien acudió acompañado de su esposa Liliana Ortiz de Rivera, y de su fiel colaborador y amigo Fernando Cortés.
Ambos candidatos saludaron y fueron agasajados por los presentes, quienes dividieron opiniones sobre la elección en la que compiten, su participación y el futuro que les espera después del primero de julio.
Empero, fue en el momento de su presentación, justo en el inicio el acto protocolario del festejo número 26 del diario Síntesis, cuando surgió el momento más interesante para ambos aspirantes al Ayuntamiento de Puebla y para propios y extraños.
Porque siempre es interesante observar y escuchar el termómetro de aplausos para los invitados en el momento que son presentados, y sobre todo si son candidatos a un cargo de elección popular.
Fue el caso de Lalo y Claudia, quienes dividieron opiniones del respetable durante sus respectivas presentaciones en la fiesta de Síntesis.
El primero en ser presentado fue Lalo Rivera, quien ya fue edil de la capital, y los aplausos y las porras que mayor eco tuvieron fueron precisamente para él.
Una vez que Erick Becerra Rodríguez, Director editorial del diario, lo nombró y le agradeció por haber asistido al evento los asistentes aplaudieron la figura de Lalo y por ahí incluso se escuchó el famoso “Lalo presidente”.
Acto seguido, fue presentada Claudia Rivera, quien también mostró su simpatía para con los invitados pero en menor medida y ánimo.
En el termómetro de los aplausos ganó Lalo.
Así que resultó harto interesante saber la opinión y el gusto de un grupo, o de una muestra como dicen los expertos, de poblanos sobre la elección y los candidatos por la capital del estado.
Al final del acto, el más saludado y convidado fue el panista, quien realiza, por cierto, una campaña a ras de tierra como dijera el clásico la cual ha resultado todo un éxito.
Porque Eduardo Rivera ya bailó con la botarga del Dr. Simi, ya se subió a los autobuses del transporte público a solicitar el voto de los poblanos, a distribuir sus propuestas en materia de seguridad y de gobierno, y ya se montó en una silla de ruedas y en una bicicleta para conocer de cerca las necesidades de ambos sectores.
Desde ayer, además, circula un promocional en el que Lalo aparece con la candidata al gobierno del estado por su partido Martha Erika Alonso Hidalgo.
La dupla, hay que subrayarlo, es explosiva porque ambos, también, traen su estructura bien aceitada y organizada -casi lista- para la madre de todas las batallas electorales el próximo primero de julio.
Martha Erika, por su parte, ya levantó la voz por las mujeres, se solidarizó con los familiares de Juana Iraís Maldonado Infante, mejor conocida como Juany, candidata del Partido Verde a diputada local por el distrito de Huauchinango, quien fue asesinada el fin de semana en Zihuateutla, junto con la regidora de Salud del ayuntamiento de Juan Galindo, Erika Cázares.
Se diga lo que se diga sobre la muerte de Juany y el papel de las autoridades que gobiernan el estado, lo cierto es que el asesinato de cualquier persona es deleznable, repudiable y a toda costa condenable.
Cuántas personas mueren a diario en un asalto, en un robo, en un secuestro o en algún atentado y nadie dice nada.
Es sorprendente, y diría asqueroso, que las campañas y las próximas elecciones hagan que todo mundo tome partido y saque agua para su molino atacando al contrario utilizando la muerte de Juany, en esta ocasión.
Me pregunto por qué no se da esa misma reacción en los medios, en redes y en la sociedad en general cuando alguien muere por un asalto.
No vayamos muy lejos, cuántos de los reclamos que se han dado por la muerte de Juany se dieron ante la muerte del José Luis Tehuatlie Tamayo, el niño fallecido por un proyectil que le penetró la cabeza durante el desalojo policiaco contra pobladores de San Bernardino Chalchihuapan, quienes bloqueaban la autopista Puebla-Atlixco.
Los incongruentes, por supuesto, hoy se tiran al piso, reclaman, denuncian pública y mediáticamente por la muerte de Juany pero aquel 9 de julio enmudecieron y se hicieron patos.
Los saldos de las campañas y la próxima elección.
Ahí se las dejo de tarea.
En twitter: @poncharelazo
