El primer informe de Alfonso Esparza en la BUAP
Un toque distinto, más académico y menos político, fue el que distinguió el primer informe de labores del rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, quien refrendó su espíritu de continuar privilegiando los proyectos universitarios por encima de cualquier otro asunto ajeno a la institución.
Por ello, advirtió que “la vida universitaria es la única política que existe en la BUAP”.
Y es que Alfonso Esparza está dedicado en cuerpo y alma a las mejoras sustanciales de la institución que encabeza, ya que su objetivo es mantener una universidad estable en materia administrativa, económica y académica, alejada de la grilla política y consagrada a su quehacer primordial, la educación de calidad.
Tal como lo dije en ediciones pasadas, el informe del rector de la Benemérita universidad le puso el sello de la casa a su primer acto de rendición de cuentas ante la comunidad académica y estudiantil.
Fue el majestuoso auditorio del Complejo Cultural Universitario (CCU) el lugar donde se llevó a cabo el primer informe; sin embargo, el escenario, el formato, las imágenes y los tiempos, insisto, fueron otros.
El de Esparza, hay que subrayarlo, fue un informe académico que cumplió con la transparencia que caracteriza a la institución, y que estuvo estrictamente dedicado a informar sus pormenores a quienes son la parte fundamental de la BUAP, la comunidad estudiantil, la planta docente y la plantilla administrativa.
El rector hizo a un lado la zalamería en su informe, los tintes y destellos políticos que antes empezaban con la presentación de todo mundo, de ex rectores, ex gobernadores, de funcionarios de todos colores y sabores, y que terminaban con el mensaje de lo que parecía más un acto de campaña que un evento de rendición de cuentas, quedaron en el pasado.
El besamanos simple y sencillamente quedó totalmente anulado.
En la BUAP se viven otros tiempos, de cambio, de nuevos proyectos, de nuevas marcas, de eficiencia, calidad y eficacia en materia educativa.
Hoy la BUAP es otra, es una institución ajena a la grilla política en Puebla y dedicada al crecimiento y desarrollo de sus estudiantes, maestros, trabajadores y directivos.
La mira de Alfonso Esparza está puesta en la ejecución -al cien por ciento- del Plan de Desarrollo Institucional 2013-2017.
Tiene claro que la política la hacen los políticos y la educación de calidad en Puebla los universitarios y académicos de la institución de sus amores, la BUAP.
Tal vez por ello, a partir de hoy, la administración central de la universidad pisará el acelerador a fin de agilizar y consolidar el desarrollo de los proyectos más ambiciosos del rectorado de Esparza, tales como la conclusión de la Torre de Especialidades del Hospital Universitario (HU), la construcción y ampliación de los Edificios Multiaulas, la edificación del Complejo de la Salud de Teziutlán -apoyado por el gobierno del estado- y la construcción del Laboratorio Nacional de Supercómputo (LNS) que se instalará en Ciudad Universitaria.
Aún son muchos los retos y es largo el camino para el rector de la BUAP, quien, además, aprovechó su primer informe para anunciar la creación de la Licenciatura y la Maestría en Dirección Financiera, así como para echar a andar los planes integrales de ahorro de agua, de manejo de residuos y la ejecución de un proyecto para impulsar el uso de energías limpias como la eólica y la solar.
A todo esto habría que sumar otros proyectos que ya son una realidad en la BUAP, como el Lobobici, los bebederos y la ampliación y operación del Círculo Infantil.
Alfonso Esparza fue cobijado en su primer informe por toda la clase política, social, empresarial, cultural, religiosa y de los medios de comunicación en Puebla.
Por supuesto, no faltó la grilla, las imágenes y momentos que robaron cámara.
Dos personajes de la política local que acapararon los flashes y las miradas fueron el diputado local, Eukid Castañón Herrera, y el ex rector, Enrique Agüera Ibáñez, quienes se sentaron juntos y no pararon de hablar, hablar y hablar durante todo el evento.
El tema sólo ellos lo saben pero su imagen demuestra las vueltas que da la política. Antes enemigos y ahora aliados.
Otro que asistió al informe de Esparza fue el diputado federal Enrique Doger Guerrero, quien sorprendentemente no criticó, satanizó, ni vapuleó a la BUAP y a su rector como regularmente lo hace en estos eventos. Dicen que ésta vez andaba de buenas y prefirió no "pegarle" a la institución que lo hizo millonario.
El informe de Alfonso Esparza lo encabezó el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, junto con su esposa, Martha Érika Alonso de Moreno Valle, quien le refrendó su apoyo para continuar haciendo de la BUAP una de las mejores instituciones del país y del mundo.
También asistió el presidente municipal de Puebla, Tony Gali Fayad; diputados locales, dirigentes partidistas, como Ana Isabel Allende Cano, del PRI, así como la senadora priista, Blanca Alcalá Ruiz, Monseñor Eugenio Lira Rugarcía, secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM); Enrique Fernández Fassnacht, secretario General Ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), así como ex rectores, empresarios y funcionarios federales.
Elecciones en la BUAP
Y apropósito de la BUAP y si vida interna, esta semana inicia el proceso para elegir a los nuevos consejeros de las 37 unidades académicas de la institución. Los registros inician hoy y el resto de la semana será para realizar campaña.
Los comicios universitarios tendrán lugar el próximo lunes 13 de octubre, por lo que los nuevos consejeros de las distintas unidades académicas de la BUAP asumirán su cargo el próximo 21 del mismo mes.
Muy interesante será observar cómo es que el grupo de Alfonso Esparza opera estas elecciones con la que se debe lograr el control absoluto de la institución.
En Twitter: @poncharelazo



