El PRI, según Enrique Ochoa Reza
Desde el 12 de julio es presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Antes había sido director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y suplió en términos reales a Manlio Fabio Beltrones, quien renunció después de los desfavorables resultados electorales de julio pasado.
Ayer vino a Puebla un Enrique Ochoa presto, con energía, de ideas claras y expresión fluida.
Se encontró con sus liderazgos.
Esos liderazgos que no movilizaron en la elección del 5 de junio pasado.
Esos mismos liderazgos que se ha dicho en columnas periodísticas, dejaron sola a Blanca Alcalá, candidata priista a la gubernatura.
Bueno, de hecho encaró las exigencias, las críticas de los liderazgos hacia todos… menos a sí mismos.
Las estructuras priistas que fueron incapaces de conseguir la promoción adecuada en campaña sin candidata, esas mismas, hoy le echaron en cara al nuevo dirigente que no obtuvieron apoyo del CEN.
Por supuesto que el nuevo presidente escuchó, tomó nota y registró las demandas más sentidas.
Puedo decirle que priistas de cepa preparan ya expedientes para entregarle a su dirigencia e iniciar la expulsión de priistas, por ejemplo, que son considerados al interior del tricolor como traidores.
Pero volviendo a Ochoa Reza puedo decirle que tiene todo el apoyo del presidente Enrique Peña Nieto para tratar de reconstruir a su partido… otra vez.
Reconstruirlo de nuevo porque Beatriz Paredes intentó hacer lo propio cuando fue presidenta del CEN.
Hoy los tiempos son diferentes.
El presiente Peña sabe que la única forma de ganar la elección del 2018 es teniendo un partido fuerte, aseado, eficiente. Y me parece que Enrique Ochoa puede reunir características suficientes para darle orden, planeación y eficiencia, aún sin gozar de experiencia partidista previa.
La tiene difícil. Muy difícil, al menos en Puebla, dadas las condiciones de fracturas internas, falsas lealtades y escaso trabajo partidista.
En la gira de ayer de Enrique Rocha lo acompañaron el presidente estatal del tricolor, Jorge Estefan Chidiac, y quien me quedó claro mantiene sus espléndidas relaciones con Peña Nieto y con el nuevo líder nacional del PRI, Pepe Chedraui.
El mensaje central de Enrique Ochoa durante su visita fue el análisis del priismo y sobre todo el apoyo a Blanca Alcalá que quizá se le escatimó en el pasado.
La pregunta del millón es si el tiempo que tiene frente a sí le alcanzará a Ochoa Reza para recuperar la desquebrajada fortaleza priista no sólo en Puebla, sino en el país.
Gracias y nos leemos el lunes, pero antes nos vemos en Twitter: @erickbecerra1
