El PRI de los buenos y los malos
Algo pasa en el PRI poblano que no está bien.
Algo que ya puso de cabeza a los pocos priistas que aún quedan en el estado.
Algo que ya enfrentó a sus dirigentes estatal y municipal, Jorge Estefan Chidiac y José Chedraui Budib, respectivamente, a sus simpatizantes, a sus senadores, a sus diputados federales y a sus diputados locales.
Algo que ya puso al PRI de cabeza por enésima ocasión.
Un desconcertante tema que los vuelve a meter en un nuevo problema, en un nuevo escándalo.
Brete que, por cierto, se está volviendo costumbre ya en el ex partidazo.
Un tema que divide a los priistas en los buenos y los malos.
Porque pareciera que el PRD le convidó o heredó al PRI su maldición.
Y es que mientras los diputados federales del PRI y su dirigente, Jorge Estefan, hacen como que critican al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas (RMV) y arremeten en contra de su administración los legisladores locales respaldan las acciones del mandatario.
Y no sólo eso, ahora resulta que el dirigente municipal del PRI, Pepe Chedraui, es además de dirigente municipal del PRI inversionista del gobierno que su partido tanto detesta.
¿Qué tal la nueva moda política priista?
Ahora resulta que se puede ser dirigente de un partido de oposición y al mismo tiempo empresario del gobierno y/o administración del que eres oposición.
Es el juego de la doble moral, pues.
Algo así como pegar con la izquierda para cobrar con la derecha.
Con razón el PRI está como está.
Por algo en el Congreso del Estado todo pasa y se aprueba sin problema.
Y desde luego que ser empresario, impulsar y apoyar proyectos no es pecado sino más bien una práctica que no es bien vista en política.
¿Cómo puedes invertir en los proyectos de tu enemigo político?
¿Cómo apoyas al supuesto explotador y abusador que tanto enjuicia tu partido?
Tal vez porque ni es explotador ni mucho menos abusador.
En fin, a eso aquí y en china se le llama “marranada”, doble juego, doble moral.
¿Cómo podría lograr el PRI un equilibrio de fuerzas cuando uno de sus dirigentes está completamente vendido y entregado al sistema?
Y luego dicen que los medios y los informadores son los hocicones.
Dicen los abogados: “a confesión de partes, relevo de pruebas”.
Y sí, esto mismo aplica en la confesión que recién lanzó en redes el dirigente priista en la capital, quien confesó ser un empresario inversionista en uno o varios proyectos impulsado por el gobierno morenovallista.
No cabe duda que el regidor priista del Cabildo poblano, Iván Galindo Castillejos, sigue siendo el priista más congruente del estado.
Y el candidato idóneo a convertirse en dirigente municipal de su partido.
¿Qué espera Jorge Estefan para designarlo en el cargo?
O va a solapar la dualidad inmoral de su par en la capital, la de empresario y dirigente.
Por algo el flamante político-dirigente-empresario no chista ni pio del mal gobierno que ve en Puebla Estefan, Víctor Manuel Giorgana y compañía.
En el PRI no se han dado cuenta que al enemigo lo tienen en casa.
O tal vez ya se dieron cuenta y se hacen como que la Virgen les habla.
Pobre Estefan.
¿Cómo carajo puede ser dirigente de un partido de oposición cuando sus subordinados ni lo respetan, ni hacen eco de sus declaraciones?
¿Cómo actuar cuando tienes de par a un dirigente municipal que mantiene acuerdos e intereses económicos con tu supuesto enemigo?
¿Y así el PRI poblano pretende ganar el 2018?
Insisto, pobre Jorge Estefan, con razón a veces prefiere tragarse el coraje y la saliva que salir a lanzar críticas que ya fueron anticipadas al contrario por sus propios “amigos”.
Si el dirigente estatal del PRI tuviera los tamaños para poner orden en su partido ya habría renovado la dirigencia municipal de papel que tiene el tricolor.
Y aún más, habría protestado como un verdadero opositor durante la entrega del informe que hizo RVM en el Congreso o en el mensaje que ofreció en Ciudad Audi.
Pero no, los priistas prefieren permanecer en la comodidad de sus cargos, mantenerse como simple espectadores y, por qué no, hacer uno que otro negocito si lo permite un buen acuerdo con su enemigo.
Digo, para qué protestar pudiendo hacer jugosos negocios.
¿O no?
En twitter: @poncharelazo
