El peligro en Morena
Si Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no quiere que su partido -Morena- sufra la misma suerte que el PRD y la falsa izquierda que controla al sol azteca, entonces tendrá que purgar su movimiento y reservarse, de verdad, el derecho de admisión.
Particularmente en el caso de Puebla, donde ya un buen número de priistas, ex priistas empresarios y ex seguidores del marinismo que desean sumarse a la cargada del peje.
Y es que resulta un verdadero peligro para AMLO el hecho de que a su proyecto de nación se suban personajes que más bien pudieran restar en vez de sumar.
Debe tener cuidado porque podría llenar a Morena de más de lo mismo.
Sobre todo, de los políticos oportunistas que quieren ser todo en todo momento, quienes sólo buscan el poder por el poder.
Porque con el afán de sumar y sumar poblanos y políticos a Morena para dar la gran pelea en 2018, el peje podría llenarse de lo más podrido de la política poblana y perjudicar así sus nuevas aspiraciones presidenciales.
Si Morena continúa dejando entrar a políticos de dudosa y doble moral lo único que va a lograr es evidenciar que el sistema de partidos en el país, como se ha criticado ya mucho, está totalmente agotado y desgastado.
Tan sólo en fin de semana pasado, en el mitin que se organizó en la Plaza de la Democracia, frente al edificio Carolino de la BUAP, Andrés Manuel fue flanqueado y apoyado por personajes como Alfredo Rivera Espinosa, empresario marinista de hueso colorado; por Nancy de la Sierra, priista que se avergüenza de su tierra natal y esposa del edil de San Pedro Cholula José Juan Espinosa Torres.
También lo arroparon otros políticos de muy mala reputación y mala estrella como Alejandro Oaxaca Carreón.
Otros que estuvieron con AMLO, y quienes sí cuentan con buena imagen entre los poblanos, son Fernando Manzanilla Prieto, cuñado del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, y Emilio Maurer Espinosa, empresario lechero y ex candidato del PRD.
Además estuvieron Manuel Bartlet Díaz, a quien se le adjudica la “caída del sistema” y se le hace responsable de la derrota de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien habría ganado los comicios para el PRD en las elecciones de 1988.
Y si a esto sumamos el hecho de que otros priistas, marinistas consumados, como Javier López Zavala, también quieren formar parte de Morena la cosa aún es más peligrosa para el peje.
Porque Morena podría llenarse, insisto, de los desechos de muchos partidos, de políticos que por ver pocas o nulas esperanzas de que sus institutos políticos prosperen y avancen en los comicios venideros podrían renunciar para tratar de llegar a sus filas.
Ya sólo falta que Mario Marín Torres, el góber precioso, pretenda renunciar al PRI para correr a levantarle la mano a AMLO.
Mucho trabajo tiene Gabriel Biestro Medinilla, dirigente de Morena en Puebla, quien tiene la responsabilidad de ser el filtro del peje en el estado.
De lo contrario Morena va a sufrir la misma suerte, insisto, que el PRD.
Si Andrés Manuel no cuida el ingreso a su partido Morena se va a convertir en la nueva cueva de ladrones.
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Puebla, EPN y Tony Gali
Aunque los priistas los nieguen y renieguen, el presidente Enrique Peña Nieto (EPN) sigue teniendo una excelente relación con el gobierno de Puebla, ahora con Tony Gali, con quien estuvo ayer platicando muy suelto.
Tal y como lo anuncié en Posdata, ayer el EPN estuvo en Puebla para inaugurar nuevos espacios del ejército, la Escuela Militar de Sargentos y la remodelación del Hospital Militar Regional.
El evento llamó la atención porque fue la primera visita presidencial para el gobierno galista, a la que se sumaron otros mandatarios de estados como Morelos, el Estado de México, Tlaxcala, Veracruz, Chiapas, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Guerrero y Coahuila.
También estuvieron funcionarios federales, encabezados por el secretario de gobernación Miguel Ángel Osorio Chong.
Y tal vez sea por la solidaridad y el cariño que EPN muestra para con Puebla, así como por la camaradería que tiene ahora con Tony Gali, el hecho de que Alejandro Armenta Mier haya denunciado que su partido ya pactó con el PAN la gubernatura del estado que se jugará en 2018.
En una de esas Armenta no se equivoca.
A ver si así todavía priistas como Enrique Doger Guerrero quieren ser candidatos del PRI al gobierno.
Para el PRI el 2018 está en chino.
Y en el caso de Juan Carlos Lastiri Quirós, subsecretario de la Sedatu, como lo dije antes, tal vez sólo quiere participar en la elección que se avecina por acaparar los recursos económicos de su partido.
A eso está acostumbrado.
En twitter: @poncharelazo
