El Jurassic Park poblano (y el circo de Lastiri)
Que pena que los políticos poblanos nos quieran seguir viendo la cara de tontos para perpetuarse en el poder, para seguir sumando ceros a sus cuentas millonarias, para lograr más propiedades y para robarse todo lo que les exija su ambición desmedida.
Es una verdadera desgracia que algunos ciudadanos sigamos creyendo en ellos.
Aunque es más vergonzoso que esos dinosaurios de la política aldeana se aprovechen de la pobreza y la necesidad de la gente para sacar beneficio personal.
No es posible que sigan acarreando y embabucando personas a quienes les ofrecen apenas unos cuantos pesos para comer a cambio de hacer bulto en lo que a todas luces fue un auto destape para el 2018.
El auto destape del subsecretario de la Sedatu, Juan Carlos Lastiri Quirós.
Así es, el empleado de Rosario Robles Berlanga.
El que se autonombra como el nuevo todo poderoso del PRI.
Quien cree que acarreando gente al viejo estilo dinosaurio va a presionar a sus líderes para que le entreguen la candidatura al gobierno del estado.
Que pena de funcionario.
Que asco de político.
Me pregunto a qué hora deja de ser servidor público para andar promoviéndose entre los poblanos disque para convertirse en el próximo candidato del PRI.
A ver si la Sedatu y la damisela que encabeza la dependencia le llaman la atención porque ayer fue evidente el derroche de dinero para disque jugarle al candidato.
Porque Lastiri bien sabe que juega a perder si quiere pasarse de la raya y tratar de sorprender a la dirigencia y al resto de los liderazgos priistas con su loco evento, y el adelanto de lo que parece más una precampaña.
Acontecimiento, por cierto, al que el grueso del PRI y sus líderes no asistió.
Porque a Lastiri lo dejaron solo.
En medio de los acarreados, cual presentador del “Gran Circo de Lastiri”, el funcionario federal se sintió más solo que una luna de octubre a media tarde.
Pobre Lastiri, sólo la pipitilla del PRI y sus acarreados lo acompañaron.
Porque a su circo, que no fue ni de tres pistas, no asistieron ni los Doger, ni los Marín, ni los Zavala, ni los Estefan, ni los Chedraui, bueno ni Alberto Jiménez Merino siquiera.
Apenas acompañaron al excéntrico empelado de la Sedatu uno que otro priista despistado como el diputado local Pablito Fernández del Campo; el líder charro de la CTM, Leobardo Soto Martínez; el desorientado delegado de la Conafor, Humberto Aguilar Viveros; y el brazo financiero de Lastiri, el delegado de la Sedesol, Juan Manuel Vega Rayet.
Por cierto, ¿estos dos últimos priistas habrán solicitado permiso en sus respectivas delegaciones para andar haciendo proselitismo con su compadre Lastiri?
¿O nos van a salir con el cuento de que en sus horas de descanso?
Bien dicen, Dios los hace y ellos se juntan.
Lo único bueno del evento de Lastiri fue el hecho de haber demostrado que el esquema dinosaurio del PRI para autonombrarse candidato sigue vigente.
Y digo que fue lo único bueno porque de esta forma los poblanos ya sabemos por quién no votar en caso de que sea designado candidato.
Lastiri representa la política de antaño, el priismo arcaico.
Enrique Doger Guerrero, el delegado del IMSS, y quien lleva la delantera en las encuestas como el mejor posicionado para la gubernatura del PRI en 2018, debe estarse revolcando de risa por lo organizado.
Y es que ni el discurso del alumno político del marinismo generó buenos comentarios.
Más de lo mismo, dijo la mayoría de los presentes.
Lo que todos los políticos repiten cada que quieren ser candidatos.
De no ser por los lonches y los apoyos entregados ni los acarreados lo hubieran acompañado.
Pero de ese estilo es el PRI poblano.
Un PRI que se ve muy lejos de recuperar el poder.
Un PRI que está devastado, dividido y fragmentado.
Un PRI acabado por sus propios lidercillos.
Un PRI que flota ahogado en sus propios vicios.
Un PRI olvidado y desangelado.
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Volvió la ex candidata de la escoba
Con la novedad de que la perredista Roxana Luna Porquillo, la ex candidata de la escoba, volvió a la escena política tras un año de ausencia.
Y volvió con sus críticas porque desde luego se acerca otro proceso electoral.
O a poco creen que de verdad está preocupada por los poblanos, por su seguridad y por su bienestar.
Por supuesto que no.
A la perredista lo único que le interesa es continuar cobrando en el erario.
A ver ahora con qué puntada nos sale.
En una de esas se nos disfraza de la mujer maravilla con tal de lograr otra candidatura.
Que ridículo, caramba.
Pero que asquerosidad es esto, eh, dijera el clásico.
En twitter: @poncharelazo
