El gasolinazo, el PRI, AMLO y el 2018
Parece inminente la próxima derrota electoral del PRI en las urnas (2018), cuando haya que elegir al sucesor del peor presidente que ha tenido México en toda su historia, el priista Enrique Peña Nieto, a consecuencia del “gasolinazo” que recién le propinó a los mexicanos su gobierno.
El malestar social por tal medida ya es un reflejó en todo el país.
Y lo peor, ni al presidente ni a nadie con la suficiente calidad moral en el gobierno de la república se le ha dado la gana salir públicamente a ofrecer una explicación del por qué el aumento a los combustibles y la puñalada por la espalda a la economía de los ciudadanos.
Porque con el aumento al precio de la gasolina desde luego que los más fregados resultaron los mexicanos de a pie, como siempre, quienes se ganan el pan día con día y con el sudor de su frente.
Las mentiras de Enrique Peña ya empezaron a molestar al grueso de los mexicanos, tanto a las clases media y baja, quienes son mayoría, como a los ricos.
Parece un hecho que el PRI y Peña Nieto, tal como asegura Andrés Manuel López Obrador (AMLO), va terminar llevando al país al despeñadero.
Por cierto que el único beneficiado con todo esto es ni más ni menos que el peje, quien, si no aparece alguien que lo detenga, parece ir en caballo de hacienda a Los Pinos.
Y es que las mentadas reformas, particularmente la energética, resultaron un fraude y otra mentira más de la clase política que gobierna y controla éste país.
Tanto la reforma educativa como la energética parece que serán el lastre del gobierno peñista y del PRI, quienes van a entregar a la oposición la presidencia de la república pero antes algunos estados como el de México.
Ni el PRI, ni el PAN, ni el PRD se salvan del linchamiento y el repudio social.
Está claro que los partidos hegemónicos, y el sistema con el que gobiernan, está agotado, desgastado y ya no es viable para poder administrar al país.
Los tres partidos políticos más grandes en México son responsables de los nuevos gasolinazos e incrementos a los combustibles que están por venir, toda vez que su respaldo al mentado “Pacto por México” los hace cómplices y responsables de las medidas asumidas por la federación.
Aunque lo nieguen una y otra vez sus líderes, Ricardo Anaya Cortés, del PAN; Enrique Ochoa Reza, del PRI; y Alejandra Barrales Magdaleno, del PRD, están en la mente y tienen todo el repudio de los ciudadanos.
¿A quién quieren engañar los partidos y el presidente Enrique Peña Nieto con su diatriba?
El gobierno peñista prefirió aplicar un incremento a la gasolina y lograr una partida de recursos millonaria -superior a los 184 mil millones de pesos que recabó en el 2015 por concepto de venta de gasolina y diesel- que reducir su gasto corriente, los millonarios salarios de sus funcionarios de primero, segundo y hasta tercer nivel.
La burocracia dorada que trabaja en el gobierno sigue gozando de sus privilegios; allí están los “brillantes” consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), quienes al cierre del 2016 recibieron ni más ni menos que una partida de 650 mil 208 pesos.
El grosero y robusto bono económico que se embolsaron los señores consejeros del INE fue por concepto de su sueldo, el cual asciende a 177 mil 466 pesos, más una gratificación de fin de año de 472 mil 742 pesos.
Y mientras los ciudadanos de a pie que se jodan.
Así se las gasta el gobierno y el sistema que controla y administra el país.
Porque a pesar del rechazo de nuestros flamantes legisladores al nuevo gasolinazo, el Poder Legislativo de nuestro país y sus protagonistas están como si nada ya que cuentan con una prestación que les permite acceder a vales de gasolina.
Tan sólo el año pasado la Cámara de Diputados gastó 7 millones 768 mil 621.04 pesos, monto que para 2017 se va a incrementar a 9 millones 354 mil 159.59 pesos.
Mientras tanto, los senadores gastaron en el 2016 por concepto de vales de gasolina 5 millones 367 mil 200 pesos, además 858 mil 752 pesos por el IVA, en tarjetas electrónicas de gasolina.
¿Qué tal?
Por eso estamos como estamos.
A ver si en los próximos días al presidente Enrique Peña se le da gana salir a dar una explicación sobre el garrotazo que les propinó a los ciudadanos en su economía con el abusivo gasolinazo.
Al menos en Puebla, eso sí, está comprobado que al PRI ya nadie le cree.
Y menos si se sigue evidenciando la incapacidad del presidente, y menos si continúa teniendo dirigentes tan incongruentes como el diputado José Chedraui Budib, quienes prefieren hacer negocio en lugar de defender los intereses de los ciudadanos.
Mi reconocimiento al regidor priista de Puebla capital, Iván Galindo Castillejos, quien sigue siendo el priista más crítico y congruente en el estado.
De esos verdaderos políticos hacen falta en México.
PD.
Luego de un inmerecido descanso vuelve a la carga quien esto escribe.
¡Feliz año para todos!
En twitter: @poncharelazo
