El fútbol, la elección y la selección…
Digan lo que digan México y los mexicanos somos un pueblo de emociones, de reacciones, de pasiones y de una increíble fe.
Así es.
Ayer el mundo entero, junto con nuestra nación, se paralizó y no hubo lugar en el planeta en el que no se comentara el triunfo de la selección mexicana de fútbol sobre la escuadra alemana.
El marcador de 1-0 sobre los teutones dio a vuelta a nuestro hermoso planeta tierra.
El triunfo de México asombró a todo mundo.
Y también, por qué no, todo mundo lo celebró.
El milagro futbolero de México en Rusia 2018 fue equiparable al resultado que pudiera darse el próximo primero de julio, día en que se celebran las elecciones concurrentes y presidenciables de nuestro país.
Todos los mexicanos, sin excepción, aprovecharon la calentura del momento para expresar cualquier cantidad de memes y de cosas relacionadas con el fútbol, la política y la próxima elección.
Las redes sociales se incendiaron y a todos nos inundó la pasión.
La pasión, el coraje, la rabia y las ganas de seguir triunfando.
Porque los mexicanos somos puro corazón.
Nuestra felicidad, a pesar de todas las adversidades que aquejan al país como la inseguridad y la crisis económica, siempre puede más que cualquier problema o conflicto social.
Porque ni la celebración del día del padre nos puso tan alegres como el triunfo de nuestra querida y tan criticada selección nacional de fútbol.
Los mexicanos somos una gran fusión de entusiasmo, de pasión, ímpetu y mucho pero mucho corazón.
Ojalá que así como ayer los mexicanos exijamos a los partidos y a sus actores un mejor país, un mejor gobierno y, desde luego, un mejor presidente y un mejor administrador de la nación.
Los mexicanos y los poblanos nos merecemos eso y más.
Nuestro país, nuestro estado, nuestro municipio, nuestra comunidad y nuestros millones y millones de pobres lo necesitan y ya se lo merecen.
El fútbol y toda su pasión no deben distraernos.
La algarabía del mundial, el triunfo de la selección, la borrachera y la cruda de felicidad que nos dejó ayer debe ser motivo para el despertar ciudadano.
Para abrir los ojos y exigir mejores condiciones de vida para el país.
Los ciudadanos, así como en el fútbol, también debemos unirnos en una sola voz para lograr una gran república de la prosperidad, del trabajo y del amor.
Porque en México ni todos son tan buenos, ni todos son tan malos.
Malos y asquerosos son aquellos políticos que se siguen beneficiando del trabajo de los mexicanos sin mover un solo dedo.
Malos son esos candidatos que aprovechan la fiebre futbolera para intentar jalar agua para su molino.
Malditos los aspirantes a un puesto de elección popular como Juan Antonio Villarroel García, candidato de Morena a la presidencia municipal de Atlixco, quien prefirió interrumpir y abandonar su campaña para irse al Mundial Rusia 2018.
Ayer el ducho periodista poblano, director de e-consulta, Rodolfo Ruiz, lo evidenció en sus redes.
Empero, el error cometido por el seguidor del peje es tan burdo y repugnante que Morena debería retirarle candidatura y obligarlo a dejar su participación en la próxima elección.
Sobre todo porque Juan Antonio Villarroel obtuvo la candidatura luego de haberla disputado en tribunales al ex priista y ex edil de Atlixco Eleazar Pérez Sánchez.
El candidato de Morena se ausentó de la candidatura, de la región y del país porque según él recibiría un premio como empresario.
Sin embargo, el abanderado del peje apareció muy contento en el estadio donde la selección mexicana enfrentó a su similar de Alemania.
¿Esos son los integrantes de la “izquierda moderna” en el país?
¿Esos son los candidatos de Andrés Manuel López Obrador (AMLO)?
¿Y así quieren gobernar Atlixco, el estado y el país?
Porque la pasión que expresan los mexicanos por el fútbol debería ser la misma para poder exigir y lograr un mejor país y un mejor gobierno.
Porque juntos, igual que coreamos y cantamos el himno nacional en Rusia, asimismo deberíamos alzar la voz.
Porque ni el tetra campeón, ni cualquier político o partido debería anteponerse sobre nosotros para doblegarnos.
Porque así como derrotamos a los europeos ayer, así deberíamos librarnos de la represión, del populismo, de los falsos mesías, de los ricos camuflajeados, de los políticos abusivos y de todos sus engaños.
Los mexicanos, en particular los poblanos, somos más inteligentes.
Porque si podemos vencer en el deporte y en el fútbol a una potencia mundial también seguro que podremos exigir y lograr una mejor nación.
Por eso mismo hay que votar, pensar y razonar antes de hacerlo.
Porque eso exijamos respuestas a nuestros problemas y no regalitos ni dinero que nos hagan feliz por un momento.
México es más que el futbol, más que un deporte.
Los mexicanos somos alma, cuerpo, fe y corazón.
En twitter: @poncharelazo
