Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 12°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

El destape de Blanca y los riesgos de su campaña

Más allá de disputas estériles por quién anunció, quién ganó la primicia o quién le atinó al pronóstico de que la senadora priista Blanca Alcalá Ruiz (BAR) sería la candidata del PRI a la minigubernatura de 20 meses, lo que no se ha razonado en los medios es que los priistas aún no tienen nada ganado.

La misma BAR y el resto de los priistas lo saben y deben caminar con pies de plomo porque su travesía hacia Casa Puebla apenas comienza.

Lo verdaderamente importante para ambos apenas llega -la madre de todas sus batallas- y el escenario que le espera deben analizarlo fríamente.

Los priistas deben dejar la algarabía y el exceso de confianza para después del 5 de junio, el día de la batalla electoral.

El equipo conformado por la senadora para buscar la minigubernatura debe estar consciente de lo complicado que resulta una elección que tampoco es imposible para ellos.

Así que el frenesí y el éxtasis desbordado que ayer movilizó las redes sociales, a la vieja estructura y a casi todas las figuras de talla local y nacional del PRI para volcarse por la presentación de BAR como su abanderada, deben tomarse con medida.

Los priista, además, aún no supera la etapa más peligrosa de su próxima elección, la campaña y las traiciones.

Ni más, ni menos, ayer el ex diputado federal Javier López Zavala volvió a refrendar su postura de hacer valer sus derechos como priista y a defender sus aspiraciones, por lo que evitó declinar públicamente por Blanca.

Una posición que resulta, desde luego, incongruente por parte de Zavala por el simple hecho de haber asistido al evento en donde apoyó la unción de Blanca como candidata de unidad para la gubernatura, pero que le permite tomar revancha de las traiciones de las que fue objeto en 2010.

Y es que Zavala, se diga lo que se diga, tiene una estructura propia.

El caso es que luego de su presentación como la candidata del PRI a la minigubernatura, el siguiente paso de BAR es depurar su lista de soldados.

La aún senadora, hay que destacarlo, tiene muchos beneficios por ser la candidata del gobierno federal, del peñismo y del titular de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien, por cierto, ya tiró línea a todos los sectores federales en Puebla para volcarse en junio por Blanca, y el tomar decisiones en su campaña es uno de ellos.

Blanca tiene manos libres para conducir su campaña como mejor le convenga.

La federación y Osorio Chong se lo permitieron. Ambos, de la mano, trabaran juntos para tratar de inclinar el próximo resultado electoral a su favor.

El peñismo y Chong ya empezaron a mover sus hilos para tratar de inclinar la balanza por su gallo.

Tan sólo el miércoles pasado, por ejemplo, el líder de la sección 92 del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (Suterm), Víctor Manuel Carreto Pacheco, arremetió en contra del gobierno en turno, del morenovallismo, del PAN y de quien sea su candidato.

Palabras más, palabras menos, el líder sindical les pidió a los electricistas poblanos votar por el PRI y por su candidata a la minigubernatura el próximo 5 de junio, para regresar a su partido al poder en Puebla y para acabar con la represión.

Otro caso que llama mucho la atención se está dando con los transportistas poblanos, con los marginados y desplazados por la línea 2 de RUTA.

Algunos operadores priistas -no los de BAR- ya les prometieron que si votan por el PRI en los próximos comicios regresaran a operar y a circular los camiones Galgos del Sur, la ruta Agua Azul-Mayorazgo, Malacatepec, San Ramón y anexas.

Ya se comprometieron, por ejemplo, con Ángel Sierra de la Rosa, alias Don Cuco, ex propietario de más de 100 concesiones de camiones del transporte público, regresar sus unidades al servicio siempre y cuando apoyen y gane el PRI la minigubernatura.

Blanca Alcalá debe tener mucho cuidado con este tipo de escándalos, de vivales que siempre quieren sacar raja política y económica desprestigiando.

La traición, insisto, es una aduana que apenas tendrá que atravesar y superar la candidata del PRI.

Por lo pronto, la senadora debe elegir con pinzas a su equipo de trabajo, a sus operadores y a evadir a quienes le van a prometer milagros para ganar.

Debe tener precaución de los seudopriistas, de los simuladores, que en cada elección venden espejitos a todos sus candidatos.

Afortunadamente, a algunos BAR ya los conoce.

Para muestra un botón: Santiago Bárcena, mejor conocido en el bajo mundillo de la política de excusado, como “El Santi”; y Óscar de la Vega Torres, un frustrado operador dizque zavalista.

Por cierto, uno de ellos ayer estuvo presente en el destape.

En twitter: @poncharelazo