El Congreso del Estado y los abusos de siempre
No han cumplido ni una semana oficialmente como diputados y los integrantes de la bancada de Morena en el Congreso del Estado ya andan agarrados del chongo, y peleados por la distribución y repartición de las comisiones y comités que integran la LX Legislatura.
Ya se gritaron, se la mentaron, se amenazaron y se encararon por querer agandallarse y acaparar las mejores comisiones y hasta las oficinas más grandes.
El primero en ser criticado, por supuesto, es el polémico diputado Héctor Alonso Granados.
Porque ahora todo el mundo en Morena quiere presidir y formar parte de las comisiones más importantes y trascendentes del Congreso.
¿Es natural la disputa y los intereses de cada uno de los flamantes diputados que impulsan la cuarta transformación del país por las 36 comisiones y 5 comités?
¿No que muy democráticos?
¿No que muy justos, honestos y transparentes?
Ayer ya se vio que la camaradería entre los legisladores de Morena no es su fuerte, ni mucho menos su mejor característica.
Sobre todo cuando el interés personal empieza a salir a flote.
Cuando les gana su deseo de poder y de ambición.
Porque en la bancada de Morena todos quieren presidir comisiones como la Inspectora, la de Hacienda y Patrimonio Municipal, la de Presupuesto y Crédito Público, la de Seguridad y algunas otras que tienen que ver con los dineros públicos, con más poder.
Es una lástima que Morena esté pintando un Congreso igual al de años anteriores, donde se coarta la libertad de expresión, donde se ordena a los reporteros y fotógrafos que hacer y en qué momento abandonar las oficinas donde discuten los diputados.
¿Y la cuarta transformación dónde quedó?
El colmo del cinismo y de los absurdos, insisto, es el diputado Héctor Alonso, el terror de la prensa y los reporteros, quien lamentó -en el pleno- que el trabajo de los legisladores poblanos no se dignifique y no se les haya presentado a su secretaria como se hacía en el pasado.
“Porque los nuevos diputados merecen dignidad; no nos presentaron a nuestra secretaria, antes cada quien tenía su secretaria, pagada por el Congreso…”, puntualizó Héctor Alonso, quien sigue siendo el mismo de siempre.
De pena la actitud del diputado, quien ha gritado a los cuatro vientos “es un honor estar con Obrador”, sin entender lo que significa la mención y cuál su mensaje.
¿Conocerá el presidente electo del país, Andrés Manuel López Obrador, las aventuras y pasado negro de su diputado?
Apuesto que no.
Ya veremos si su intolerancia y su odio a los medios que lo critican no lo traicionan diciendo más estupideces como la de la última sesión.
Ojalá que José Juan Espinosa Torres, el presidente de la mesa directiva del primer periodo ordinario de sesiones del Congreso, meta en cintura a Héctor Alonso, quien parece no pensar todo lo que escupe cuando habla.
Ojala que el circo que parece haber armado los morenos en el Congreso sólo sea una simple función por su inexperiencia.
A nadie conviene que nuestros diputados se dediquen sólo a estar peleando, criticando y a estar tomando revancha política por cuestiones personales.
¿Qué se habrá creído el tal Misraim Hernández?
¿Qué autoridad tendrá en el Congreso para estar acallando a la prensa y ordenando su salida de las salas de comisiones?
Insisto, ¿esa es la cuarta transformación que se impulsa en Puebla?
Todos los diputados, de Morena, del PAN, del PRI, de todos los partidos, deben dignificar sí su trabajo y su quehacer público pero poniendo el ejemplo de honestidad, de austeridad, de ahorro y de solidaridad con los poblanos.
El cambio y el contrapeso de fuerzas en el Congreso deben darse con acciones claras y contundentes, no sólo de dientes para afuera.
Los poblanos estamos hartos de diputados fantoches, mañosos, abusivos y doble cara como Héctor Alonso y cualquier otro que se quiere hacer pasar por un funcionario público honesto cuando sabemos que es todo lo contrario.
¿A quién quieren engañar con sus repetidas y tontas cantaletas?
Ya se empezó a desarmar, a aniquilar y a derogar todo el aparato legal impuesto por el morenovallismo, pues ahora continúen su trabajo, señores diputados, en beneficio de los poblanos, cuidando los intereses del pueblo y no únicamente los personales.
Esperemos que en el Congreso del Estado las cosas cambien, y que la dirección de comunicación le permita a los reporteros que dan cobertura a los eventos del Poder Legislativo hacer su trabajo sin restricciones.
¿No se quejaban de los abusos del morenovallismo?
Entonces pongan el ejemplo y no restrinjan la libertad de expresión.
Vamos a estar pendientes.
En twitter: @poncharelazo
