Posdata
El caso Eliseo Zayas
Un completo manoseo político y mediático se ha dado en torno a la figura del presidente municipal de Acatzingo, Eliseo Zayas Jaen, a quien se le achaca la muerte de uno de los habitantes de su comunidad, César Maceda Torres.
Las versiones encontradas, tanto del gobierno como del propio edil, han agravado las cosas en la comunidad y las han llevado a un terreno muy escabroso. Muy difícil de solucionar.
Ni las declaraciones de Fernando Manzanilla Prieto, secretario General de Gobierno; ni mucho menos las del propio edil han ayudado a que a Acatzingo vuelva la paz y tranquilidad.
Es más, se dice que el bloqueo en contra del munícipe ya no sólo es de los pobladores enardecidos, sino hasta de algunos medios.
Los ánimos en la región están caldeados, calientes y parecen salirse de control cada que se menciona la posibilidad del regreso de Eliseo Zayas, quien sin deberla, ni temerla, según él, está atado a una picota.
Y es que mientras el gobierno intenta explicar en calidad de qué requiere a Eliseo Zayas, algunos otros funcionarios públicos, entre diputados y secretarios del gobierno, están tratando de aminorar la gravedad del conflicto exonerando al edil.
Es evidente que mientras el gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas, no intervenga directamente en el asunto y aplique la ley para poner orden en Acatzingo, las cosas van a continuar mal.
Lo peor es que los pobladores inconformes están haciendo de su municipio un pueblo sin ley, donde pretenden hacer imperar la ley del más fuerte.
¿Qué esperan las autoridades para actuar en consecuencia y retomar las instalaciones de la presidencia municipal de Acatzingo?
¿Cuántos muertitos esperan por la falta de gobernabilidad?
Me extraña que no se dé un manotazo en la mesa y se ponga en su lugar a quien se tenga que meter en cintura, ya sea al edil o a los inconformes, estos últimos, quienes de manera arbitraria, hay que reconocerlo, tomaron posesión de la presidencia municipal del lugar.
Y lo mismo sucede con Eliseo Zayas, quien debe dar la cara no sólo a un medio, sino a todos en conjunto para enfrentar el problema y buscarle la única solución más viable, la de apegarse a la ley.
Si nada debe, pues entonces que nada tema.
El conflicto de Acatzingo lo han dejado crecer de más.
Si no se encontraron elementos para detener y juzgar al edil, ¿cuál es el juego, entonces?
Si en la presidencia municipal no hubo armas, ni elementos que involucren a Zayas en algún delito, ni existe Averiguación Previa alguna para detenerlo, insisto, ¿por qué no se aplica la ley como en todos los casos?
Las miradas y el centro de atención de autoridades y medios de comunicación están en el edil de Acatzingo.
¿Y el autor material del homicidio, José Rosendo Luis de Lima?
Me parece que los encargados de la gobernabilidad en Puebla únicamente están dando bandazos sin sentido, toda vez que no definen si detienen o exoneran a Eliseo Zayas.
Lo cierto es que, ni Fernando Manzanilla, ni el procurador, Víctor Carrancá Bourget; han querido hacer algo para poner orden y generar la paz en Acatzingo, considerado ya una bomba de tiempo.
Yo insisto, ¿a qué juegan?
En twitter: @poncharelazo
