Edgar Salomón, vuelve a las andadas
Con la novedad de que Edgar Salomón Escorza, el joven priistas poblano que se volvió loco una vez que tocó efímeramente el cielo al llegar al poder, ya no busca quién se la hizo sino quién se la pague.
Ya le juró a los dioses, a todos, particularmente a su más adorado -el dios Baco-, que aquellos que se la hicieron se la van a pagar muy cara.
El ex diputado local priista y también ex presidente del Congreso de Estado ya se prometió que a sus enemigos “uno a uno los verá caer”, sean políticos, empresarios, periodistas y/o funcionarios públicos de cualquier nivel.
Y es que el autonombrado político, empresario, corredor de autos, académico de la Ibero, coyote de obras de arte, galán de socialité, etcétera, etcétera, ya se mueve en el bajo mundo de la grilla aldeana para poder construir y consumar su venganza.
Edgar Salomón, está en busca de nuevos padrinos políticos que le patrocinen su nuevo proyecto político, por eso ya se acercó a varios políticos, a nuevos empresarios y todos aquellos que le crean sus historias y lo apoyen con una lanita.
Esto, por supuesto, lo hace al margen del PRI porque en su partido o ex partido, ya no se sabe, nadie lo quiere.
Su mitomanía hizo que cualquier corriente priista lo marginara de sus filas, particularmente, la que lo inventó, la zavalista.
Tal vez por ello, el también autonombrado “Jaime Camil poblano” -región 4- ya busca cobijo en partidos como Movimiento Ciudadano, Morena, Panal o cualquier otro que, como dice él, requiera casi, casi, un galán de cine.
Así que el ex legislador y ex candidato a edil por San Martín Texmelucan ya se alquila para candidato a diputado federal.
Porque la senadora priista Blanca Alcalá Ruiz prácticamente lo bateó sin más ni más debido a toda la suciedad que brotó al destapar la cloaca del pasado de Edgar.
La denuncia que pesa en su contra por secuestro y violación fue el acabose del joven priista, quien nunca ha podido controlar su alcoholismo, su afición por las mujeres y su mitomanía.
Quiso jugar a los políticos y al poder, logró colarse en cargos importante gracias al patrocinio del zavalismo, pero se mareó, se volvió loco y sus vicios y excesos lo derribaron de un momento a otro.
Por cierto, el diputado federal priista Javier López Zavala ha sido el creador de muchos Frankenstein’s poblanos que hoy se sienten unos grandes monstruos de la política pero que no son más que un invento mal hecho por un personaje inventado, también, por el marinismo.
Los dos ejemplos más claros de la creación del Dr. Zavala son precisamente Edgar Salomón y Juan Carlos Natale López, diputado local del Partido Verde, otro político deschabetado.
El caso es que el oriundo de San Martín Texmelucan ahora sirve de asesor de personajes como el ex edil de San Martín, Noé Peñaloza Hernández, quien busca convertirse en candidato a diputado federal del Distrito 5 por el Partido Movimiento Ciudadano (PMC).
Salomón, al menos, ya logró embaucar a un ingenuo empresario que podría ayudarle a concretar sus planes y a mantener una chambita.
Porque, insisto, en el partido de los tres colores -en el CEN- no quieren ni ver a Edgar Salomón.
Y es que resulta que al joven político lo identifican como el posible autor de la campaña negra en contra de César Camacho Quiroz, dirigente nacional priista, por aquello de su afición a los finos y muy costosos relojes de pulso.
Porque si alguien sabe de relojes, de organizar, consultar y administrar el tiempo, es ni más ni menos que César Camacho, quien posee una colección de por lo menos ocho relojes, algunos con valor superior a los 700 mil pesos.
Se dice que Edgar Salomón habría sido quien filtró a algunos medios la afición del líder priista y, aunque parece mucho para la capacidad del priista poblano, lo cierto es que todo pudo haber pasado.
A propósito, entre la colección de relojes de César Camacho está reloj Patek Philippe 5960/1A-001 de acero inoxidable con manecillas de oro ennegrecido, de un costo estimado en 797 mil 298 pesos.
También posee un Ulysse Nardin GMT +/- Perpetual con caja fabricada en oro blanco, con calendario perpetuo y correa de piel de cocodrilo que cuesta en el mercado 725 mil 234.91 pesos. Además de un Jaeger-LeCoultre Duomètre à Quantième Lunaire 40.5 con correa de piel de cocodrilo y con un valor de 646 mil pesos.
Edgar Salomón, dicen, dio santo y seña de los gustitos de Camacho.
¿Será?
En Twitter: @poncharelazo
