Disputa por reflectores
Si los festejos del 150 Aniversario del 5 de Mayo cambiaron de sede, ¿por qué no hacer lo mismo con la celebración del Grito de Independencia, el 15 de septiembre? A final de cuentas para eso fue arreglada la zona de los Fuertes de Loreto y Guadalupe.
El definir dónde será la sede del Grito es sólo un pretexto. El verdadero fondo, más que conmemorativo de una fecha histórica, es la atracción de reflectores en el handicap por la presidencia municipal de Puebla.
Se trata de una fecha que congrega a miles de poblanos en las calles y que la noche del Grito es óptima para enviar un mensaje, entre líneas, a la clase política.
El desplante del año pasado al alcalde desde el palco del Palacio Municipal no tendrá que ser más un tema a discusión porque Casa Puebla o alguno de los Fuertes estará propicio para que el jefe el Poder Ejecutivo, con esa investidura, encabece los festejos patrios.
