Desgracia priista, se divide su voto en Puebla
El panorama político-electoral se le sigue complicando al PRI poblano, a su dirigencia estatal, a Isabel Allende Cano, su presidenta; a la dirigencia municipal, a su titular, el diputado, Pepe Chedraui; a sus candidatos y a los intereses de Ivonne Ortega Pacheco, su beneficiara.
La desgracia priista de cara a los comicios federales del próximo 7 de junio se agrava y agudiza a pasos agigantados.
No hay día que al PRI y a sus dos dirigentes no les dé la noticia de una nueva renuncia, de otra desbandada, de una traición más, de una nueva candidatura en partidos ajenos con alguno de sus militantes, así como de los constantes disgustos internos que sólo abonan a su división.
Algunos estudiosos del tema político local y nacional, lo mismo que algunos priistas, pronosticaron -optimistas- al cierre de 2014 y a inicios de 2015 un resultado de entre 10-6 y/o 9-7 para la elección entrante.
El beneficiado directo con aquel cálculo, por supuesto, siempre fue el PAN, o más bien el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas.
Se hablaba entonces de un resultado que le permitiera al PRI obtener las diputaciones federales por los distritos de Zacatlán (2), Teziutlán (3), Tepeaca (7), Ciudad Serdán (8), Atlixco (13) e Izúcar de Matamoros (14).
Al PAN, al grupo morenovallista, le adjudicaron el resto de las diputaciones, es decir 10.
En este paquete, desde luego, se sumaron todas las de la capital.
Sin embargo, aquel escenario y aquellas circunstancias ya cambiaron, dieron un giro por los últimos acontecimientos registrados en el PRI.
Los últimos pronósticos, la mayoría, incluidos los del PRI, dan como resultado un 13-3 y hasta un 14-2.
De entrada, ni Isabel Allende, ni Pepe Chedraui han querido dar su opinión al respecto, ni mucho menos hacer algo para dar el grito de guerra y arengar a la bufalada tricolor.
Parece que ya entendieron que lo mejor que pueden hacer es ser prudentes y esperar la derrota con madurez y un poco de pena. Ambos, por ello, ya privilegian más sus intereses particulares por encima de los del PRI.
Para nadie es un secreto que a Pepe Chedraui, por ejemplo, no le interesa en lo más mínimo la elección intermedia, toda vez que él quiere ser presidente municipal de Puebla y está trabajando y construyendo su propia estructura para ello.
Su amistad con el presidente parece ser su mejor bandera.
Lo cierto es que hoy en Zacatlán el voto priista ya se fragmentó y esparció.
La candidatura de la ex priista, Elvia Suárez Ramírez, por el PRD le va a pegar en la nariz a los intereses del PRI y a los de su candidato, Lorenzo Rivera Sosa, ex delegado de la Sedatu.
Los operadores morenovallistas se movieron y convencieron a la ex legisladora local de abanderar su causa por otra fuerza política para derrotar al PRI, y Elvia aceptó.
Sobra decir que la ex priista ya operaba desde la última elección local para el grupo morenovallista.
En el caso de Teziutlán, la pelea entre Juan Pablo Piña Kurczyn y Nancy de la Sierra Arámburo parecía cerrada, pero el gobernador del estado echó a andar su estructura y no va a permitir que le ganen el distrito.
El escándalo de la utilización de los recursos y apoyos que otorga el programa Prospera le van a costar caros al PRI.
Y si a esto se suma la candidatura de Gabriel Reyes Cardozo por el PRD, a los priistas ya se les puso la cosa casi imposible. Y es que el ex priista podría convertirse en el fiel de la balanza, por lo que se inclinaría hacia el lado del morenovallismo.
En Tepeaca la cosa no cambia mucho, aunque allí la elección será una batalla campal entre dos buenos gallos, Mario Rincón González, por el PAN; y Alejandro Armenta Mier, por el PRI.
El primero, hay que decirlo, es de los consentidos del gobernador poblano y para él no se ha pensado en la derrota ni de casualidad, por lo que le van a apostar todas las canicas.
Mientras tanto, el segundo, ha encontrado muchas trabas y dificultades para penetrar en el distrito.
El distrito de Ciudad Serdán el PRI lo perdió cuando desdeñó la candidatura de Fernando Morales Martínez, su ex dirigente y ex diputado federal y local.
Los Morales, simple y sencillamente, le van a apostar su estructura al abanderado del PAN, o en su defecto, no se van a inmutar para votar el día de la jornada electoral. Con que no se muevan es suficiente para que el PRI pierda.
Así que el PRI parece tener seguros sólo los distritos de Izúcar de Matamoros, con Jorge Estefan Chidiac; y Atlixco, con los antorchos.
En Ajalpan, los priistas también podría figurar, aunque se dice que el morenovallismo igual allí les tiene una sorpresa.
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