Posdata
¿Coincidencia o destino?
Ayer, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el rector, Enrique Agüera Ibáñez, y la Federación Nacional Permanente de Legisladores (FNPL), encabezada por Alberto Amador Leal, firmaron un convenio de colaboración para ejecutar acciones en beneficio de la profesionalización de los cuadros priistas.
El evento fue de gran trascendencia por las personalidades que asistieron. Y es que, además, se tomó protesta a los representantes de la FNPL, capítulo Puebla.
Gustavo Cárdenas Monroy, enviado especial del presidente electo de México, Enrique Peña Nieto (EPN), acaparó las miradas, la atención, las cámaras, los micrófonos y las grabadoras de los comunicadores, quienes estuvieron muy pendientes cubriendo la nota.
Y es que el alcance del acto fue tal, que el pool de reporteros que cubre las fuentes universitaria y política estuvo presente, pasó lista y dio su lectura.
El evento llamó la atención debido a que es el primer acto oficial en Puebla al que EPN envía a un representante para que dé fe de un hecho. Y quién sabe si sea coincidencia o destino, pero esta ocasión le tocó a Enrique Agüera ser uno de los protagonistas.
La sede del acuerdo fue el Hotel Camino Real de La Vista, donde todo mundo hizo política futurista.
En la ceremonia habló, Alberto Amador; habló, Enrique Agüera y, al final, tocó el turno a Gustavo Cárdenas, el colaborador de EPN. Su mensaje fue contundente, pues se desbordó en halagos para el rector de la BUAP por su trabajo y trayectoria, todo en beneficio de la educación y la cultura.
Reconoció que los logros de la BUAP y de Agüera, como el Complejo Cultural Universitario (CCU), serán un referente para EPN y para el impulso que se brinde en su gobierno a la educación superior.
Palabras más, palabras menos, el remitente del presidente, Peña, dejó claro el reconocimiento público a Agüera, quien es visto con buenos ojos como un aliado de primera.
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Otras Posdatas
* El “Juanito” del Congreso
Mario Franco Barbosa, es el nuevo diputado que llegó al Congreso del Estado, a la LVIII Legislatura y al grupo parlamentario del PRD en sustitución de Eric Cotoñeto Carmona, quien dejó su curul para asumir la presidencia del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del PRD.
Ayer, el legislador, rindió protesta a su cargo y ocupó la curul que antes tenía, Cotoñeto, quien fue ungido, recientemente, como mandamás de los perredistas poblanos.
El cambio no tendría nada de extraordinario de no ser por las pifias, la ignorancia y la tibia actitud del nuevo legislador de izquierda, quien arribó al Poder Legislativo con todo y el perico para celebrar su nueva quincena, perdón, su nuevo cargo público.
Franco Barbosa, estuvo flanqueado por un séquito de secretarios particulares, colaboradores, amigos, parientes y compañeros de partido. Nunca se levantó de su curul por aquello de que lo fueran a regañar.
Empero, lo peor del momento fue que el perredista olvidó estudiar los documentos básicos que deben tener los legisladores en la memoria, tales como la Constitución Mexicana y la Constitución de Puebla.
Evidenció su pleno desconocimiento sobre las leyes que rigen nuestra sociedad y enmudeció ante los ataques de los reporteros, quienes lo pusieron como lazo de cochino al cuestionarle cuántos artículos tiene la Constitución de Puebla (143 y 4 transitorios).
Los reporteros casi vomitaron de risa ante las ingenuas respuestas del diputado perredista, quien, al puro estilo de Cantinflas, escupió una sarta de tonterías.
Por cierto, que alguien le avise a Mario Franco que, según los estatutos de su partido, él no puede ser funcionario público e integrante de la dirigencia del sol azteca, ya que incurre en una falta grave a la normativa perredista.
Y es que hasta ayer por la noche aún no renunciaba a su puesto en el CEE del PRD, el de titular de la Secretaría de Asuntos Electorales.
En twitter: @poncharelazo
