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Cárcel a los matones de Ajalpan, y apoyo a los afectados

Varias son las reacciones que provoca el observar y escuchar con detenimiento el fragmento del interrogatorio que los pobladores enardecidos de Ajalpan le hacen a una de las personas fallecidas por la brutal golpiza que le propinaron, Rey David Copado Molina.

Un momento grabado, por cierto, que no debería estar en ningún medio por respeto a los deudos.

Es increíble pensar y observar cómo el hombre puede convertirse en el ser más salvaje sobre la tierra cuando lo ciega la ira.

El coraje que reciente el cuerpo y la mente al momento de escuchar y ver lo que prácticamente fueron las últimas palabras de uno de los encuestadores asesinados injustamente es infinito.

Qué pena por los inocentes de Ajalpan, aquellos que no participaron en la masacre, porque ya los marcaron con un estigma ajeno.

Qué asco por los responsables.

Me pregunto, ¿qué pensaran los responsables de tan atroz homicidio?

¿Qué hará el pueblo de Ajalpan para intentar justificar algo que no tiene nombre ni perdón de ninguna ley, mucho menos la de Dios?

Qué tristeza da pensar que en aquella región poblana se viva tanta ignorancia, tanta sandez.

El inepto edil Gustavo Salomón Lara Torres, tiene que ser relevado ya de su cargo, debe asumir las consecuencias de lo sucedido en su municipio y debe ser juzgado.

Lo mismo que todos aquellos que participaron en el horroroso linchamiento.

Cuánta razón tienen las autoridades del gobierno del estado en responsabilizarlo de tan brutal ejecución que cobró la vida de los hermanos José Abraham y Rey David Copado Molina.

Qué dolor por su familia.

La justicia tiene que alcanzar hasta el último de los culpables, tanto por acción como por omisión en los hechos registrados el pasado lunes 19 de octubre, cuando la turba de asesinos no escuchó ni razones ni los ruegos de los encuestadores masacrados por equivocación.

El gobernador Rafael Moreno Valle Rosas tiene que llegar hasta las últimas consecuencias y poner tras las rejas a todos quienes participaron en la ejecución organizada.

No es momento de lamentarse, ni de echarse la bolita entre una autoridad y otra, sino de ejecutar y aplicar la ley a cabalidad, con mano dura para evitar otros posibles casos.

Si en Puebla no existe ingobernabilidad entonces que se dé castigo ejemplar a los responsables.

Empero, los hechos ocurridos en Ajalpan también son consecuencia de tener acéfala la Secretaría General de Gobierno; de no tener una cabeza, a una persona competente que no sólo presuma su burocracia.

Es necesario que continúe el reacomodo en los altos mandos y cuerpos de seguridad del estado para poder seguir manteniendo el estado como ha permanecido en los últimos años, en paz y tranquilidad.

Lo de Ajalpan no son hechos aislados.

Si el gobierno de Puebla no hace justicia con mano dura entonces sí habrá graves consecuencias.

Porque el linchamiento de Ajalpan también es una reacción del repudio de la sociedad a las autoridades encargadas de la seguridad, a la corrupción, a la falta de justicia y aplicación de la ley.

Insisto, no es momento de deslindarse sino de aplicar la ley y castigar a los culpables de la muerte de dos inocentes.

Dice el dicho: “tanto peca el que mata a la vaca como el que le jala la pata”.

Y lo mismo sucede con la empresa Marketing Research & Servicios para la que trabajaban los hermanos Copado Molina, quienes carecían de seguro de vida y seguro de gastos médicos.

Los propietarios de la compañía tienen que apoyar a los familiares e indemnizar a los deudos, pues uno de ellos estaba casado y tenía dos hijos menores de edad que hoy quedaron prácticamente en el abandono.

El gobernador Rafael Moreno Valle, junto con el Congreso del Estado y sus 41 flamantes diputados, deberían mover todo lo que esté a su alcance para apoyar económicamente a los afectados.

Y justicia sería si del recurso público que recibe el Ayuntamiento priista de Ajalpan se toma una partida para indemnizar y apoyar a la familia de los hermanos José Abraham y Rey David.

Ojalá que el pueblo de Ajalpan no se haga pato y trate de resarcir el grave daño que hizo por su cerrazón y barbarie.

Ya veremos cómo responde.

En Twitter: @poncharelazo

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