Buenos hijos
David Huerta Ruiz y José Juan Espinosa antes que presidentes municipales de Tepeaca y San Pedro Cholula, respectivamente, son hijos.
Son hombres agradecidos con aquellas personas que les dieron la vida y por eso no importa que existan reglamentos que prohíben otorgar contratos a favor de sus parientes consanguíneos hasta en cuarto grado.
En mayo pasado el portal de noticias Central dejó al descubierto que del restaurante propiedad de Martín Huerta, padre del alcalde de Tepeaca, sale la comida para alimentar a 250 reos del penal de ese municipio.
Ayer el portal de noticias Metropolitano retomó una fotografía publicada en redes sociales en donde se denuncia que las patrullas de San Pedro Cholula reciben mantenimiento en el negocio de José Juan Espinosa Tecuatl, padre del edil José Juan Espinosa Torres.
De acuerdo con la queja de ciudadanos de San Pedro Cholula las patrullas son arregladas en el negocio ubicado en las calles 9 Sur y Miguel Hidalgo, atrás de la Cruz Roja del citado municipio.
En ambos casos los alcaldes están obligados a explicar bajo qué criterios se dieron los contratos a favor de sus progenitores.
En el caso del priista David Huerta mantiene un silencio muy extraño.
Como que pretende que el tema se olvide, mientras sigue adelante el negocio entre él y su señor padre.
En el caso de José Juan Espinosa habrá que esperar una explicación.
En ambos casos los alcaldes de Tepeaca y San Pedro Cholula no deben olvidar lo que establece el artículo 77, fracción I, de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público Estatal, que a la letra dice:
“La Secretaría, los Comités Municipales, las dependencias y las entidades se abstendrán de recibir propuestas o celebrar contrato alguno en las materias a que se refiere esta Ley, en su caso, con las personas siguientes: I.- Aquéllas en que el servidor público que intervenga en cualquier etapa de los procedimientos de adjudicación y contratación, tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllas de las que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o sus parientes consanguíneos hasta el cuarto grado”.
Si es que ambos alcaldes no tienen nada que esconder entonces saldrán a dar una explicación del por qué otorgaron contratos a sus respectivos padres.
Pero también deberán decir la cantidad, el periodo y las condiciones administrativas bajo las que se hicieron los contratos.
Es verdad que son buenos hijos.
Pero también están obligados a cumplir la ley.
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@gomezcarlos79
