Asesinatos y campañas
La trágica y lamentable muerte del ex rector de la BUAP, Samuel Malpica Uribe, se da en el peor de los momentos.
No podía ser más peligroso el instante y el propio suceso.
Y es que el fallecimiento de Malpica, tristemente, ya fue manoseado, politizado y utilizado para beneficio de algunos protagonistas en la elección local y para perjuicio de los deudos.
Sugerir, señalar o acusar a alguien como el responsable de la muerte del académico es algo muy grave, en estos momentos.
Cualquiera que lance una acusación de ese tipo tendrá que pensarlo cien veces, además de demostrarla.
Lo cierto es que el sangriento hecho, sin duda, enrarece y calienta aún más la víspera de los comicios que deberán celebrarse el próximo domingo, cuando elegiremos a los nuevos 217 ediles y 41 diputados locales, quienes gobernarán la entidad por cuatro años con ocho meses.
Sin embargo, el asesinato de Malpica debe ser un tema ajeno a la jornada electoral que viene.
A nadie conviene que se mezclen los temas.
Mucho menos a los candidatos protagonistas de la elección, Enrique Agüera Ibáñez y José Antonio Gali Fayad, por las coaliciones 5 de Mayo y Puebla Unida, respectivamente.
El riesgo de politizar el tema podría derivar en una baja participación de los poblanos en las casillas, por lo que el Instituto Electoral del Estado (IEE) tendrá que ponerse a trabajar para lograr una votación copiosa que supere el 50 por ciento del electorado.
Por cierto, el asesinato de Samuel Malpica, se dice, tiene varias aristas, varias líneas de investigación que ya siguen las autoridades judiciales del estado.
Eso sí, ninguna relacionada con un asunto político.
Se dice que el fondo es, más bien, un conflicto personal que estaría por esclarecerse en muy poco tiempo.
Quien sí debería estar preocupado es el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, como su encargado de seguridad, Amadeo Lara Terrón, quien llegó y sirvió en Puebla para tres cosas: Para nada, para nada y para nada.
La inseguridad en la capital poblana, es evidente, fue el talón de Aquiles del edil yunquista, quien todo el tiempo estuvo más preocupado por hacer campaña a favor de sus candidatos que en tratar de disminuir los índices de delincuencia en “la ciudad que queremos”.
Y es que a Rivera lo vimos en todo menos en lo suyo, que es atender las demandas de la ciudadanía en materia de seguridad.
Estuvo en campaña, en sus quehaceres personales por el cargo que tiene como representante de un grupo de ediles, así como en eventos organizados por el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, inaugurando obras impulsadas por el mandatario, principalmente.
Es un hecho que nos quedaremos con las ganas de ver combatir a la administración de Eduardo Rivera frente a frente contra la delincuencia.
Ya ni qué decir de la anhelada seguridad para que el día de los comicios locales no se den hechos violentos en las calles.
Amadeo Lara, no podría meter en cintura ni a su mascota.
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Posdatas
* Fin a las campañas
Dicen que todo lo que empieza, siempre debe terminar.
Ayer, por fin, el periodo de las campañas locales, del proceso electoral que culminará el próximo domingo 7 de julio, terminó.
Ya sólo faltan unos cuantos días para que a Puebla vuelva la paz y tranquilidad en su vida política.
No más propaganda política, no más contaminación urbana, ni mucho menos más engaños y mentiras por parte de nuestros políticos.
Ni hablar, el próximo lunes 8 de julio habrá vencedor y vencido.
Suerte para todos.
En twitter: @poncharelazo
