¡Arrrrrrancan!
A ver. A usted y a mí, que nos gusta la política, y estamos interesados en lo que pasa en el ámbito público, muy seguramente la campaña electoral que inició este domingo nos ocupará varias horas del día a lo largo de los próximos dos meses.
El reto de los candidatos y sus partidos o estructuras –en el caso de que el IEE avale el registro de Anta Teresa Aranda, lo cual se ve muy poco probable- es persuadir, convencer, seducir a los ciudadanos.
El verdadero reto de los estrategas de los candidatos es tener tácticas innovadoras, modernas, pues, atractivas, que despierten el interés de quienes odian, aborrecen, o simplemente, están hartos de la política.
Ese es el verdadero enemigo a vencer: el abstencionismo.
Porque anteriormente se decía que el PRI era el beneficiario de votaciones escasas, pero ahora que el PAN y sus aliados gozan de estructuras sólidas, robustas y aceitadas por el grupo en el poder, la cosa cambia.
Yo le diría hoy que a menor votación, el PAN sería beneficiado en esta elección.
Es por ello que la estrategia para ganar voto switcher para esta ocasión será de control milimétrico.
Es decir: no está muy claro que si los ciudadanos de a pie, sin partido ni preferencias partidistas votaría en esta ocasión por uno o por otra opción.
Esta guerra, está claro, es entre Tony Gali y Blanca Alcalá. Ni Roxana Luna, del PRD, ni Abraham Quiroz Palacios, de Morena, tienen absolutamente nada que hacer en esta contienda.
De acuerdo con la encuesta de Mendoza Blanco & Asociados que publicamos este día, las preferencias electorales están claramente concentradas en el panista y la priista.
De acuerdo con esta medición, Tony Gali ganaría los comicios del 5 de junio próximo con una ventaja de 16 puntos porcentuales, si las elecciones hubieran sido en la fecha de levantamiento (del 18 al 20 de marzo pasado).
Así, le recomiendo revisar todas las gráficas que le ofrecemos en este levantamiento, mediante el cual se refleja mucho del sentir ciudadano, mucho de la percepción pública poblana.
Porque en ocasiones los políticos y sus asesores se dejan guiar por “corazonadas”, pero no hay nada mejor que hacerle caso a lo que el método científico nos obliga a analizar.
Según la encuesta, la coalición que en ese entonces se estaba conformando para postular a Gali Fayad alcanzó 50% de las preferencias, tras 34% de Blanca Alcalá.
No sólo la preferencia electoral es relevante en esta encuesta. Lo invito a hurgar en otras variables, tales como cualidades de los candidatos o aprobación del gobernador del estado.
Hay realmente datos que pueden aportar mucho a dar claridad de cómo comienza la campaña, sin fobias ni filias, sin apasionamientos. Con los datos claros.
Aquí los mostramos, a través del trabajo demoscópico de una de las encuestadoras más serias del país.
A partir de ahora, que los candidatos hablen, que sus estructuras se muevan y que los ciudadanos decidan.
Gracias y los leemos el miércoles.
@erickbecerra1
