La recesión de los restaurantes un 10 de mayo
Afuera de la Ostionería El Paisa hay 3 hombres sentados viendo su celular. Junto a ellos, sus bicicletas y sus mochilas fosforescentes. Pasan de las 3 de la tarde y no tienen pedidos en una temporada que era de las mejores para el restaurante y para todo el sector.
El autobús avanza rápidamente y no alcanzo a tomar una foto de estos repartidores de plataformas digitales que ilustran lo que pasa el día previo al 10 de mayo, fecha en que se celebra a las madres.
Aunque hay reportes en redes sociales, de que algunas pastelerías y florerías lucen con saturación, otros negocios no han tenido las ventas esperadas o se mantuvieron cerrados por la pandemia durante una de las festividades más significativas para el sector comercio.
La ostionería antes mencionada está en el primer cuadro de la ciudad de Puebla, pero en otras zonas de la capital, el ambiente no es mejor.
El restaurante Camarón Pican´t, colocó una gran lona para anunciar que solo atiende a domicilio. Este establecimiento cercano a la calle 31 Poniente, tiene sus grandes ventanales cerrados. Su área de juegos luce desierta.
Es uno más de los negocios que este domingo -y los días venideros hasta que acabe el confinamiento- dependerá de que suene el teléfono, esperando un pedido de mariscos a la carta, mojarras, camarones, pulpos, filetes, cocteles, empanadas, ceviches o aguachiles.
Sus bocinas, que distinguían al lugar varios metros a la redonda, estarán apagadas, hasta nuevo aviso.
Uno más de los ejemplos de cómo pasará el comercio establecido el 10 de mayo, en la pandemia, es el restaurante La Noria, ubicado en la zona del mismo nombre. Los trabajadores continúan trabajando para cumplir con los pedidos para llevar. Afuera esperan sus paquetes algunas camionetas.
Los trabajadores tienen mascarillas y cubrebocas. Las mesas y sillas se han convertido en solo un recuerdo de tantas charlas de comensales. Risas, nuevos proyectos, problemas, declaraciones de amor, debates políticos o un buen café para la sobremesa, deben esperar hasta que pase la cuarentena.
La situación es complicada para los negocios este 10 de mayo, pero definitivamente hay casos más desalentadores que otros. Hablando de los restaurantes, los del Centro Histórico son los más afectados. Algunos, que solían visitar empresarios, políticos o extranjeros, están cerrados, como El Mural de los Poblanos y Restauro, que no fueron favorecidos con el cierre del primer cuadro a la circulación, con la prohibición de venta de bebidas alcohólicas y con la restricción para consumir alimentos en los establecimientos.
Todos estos negocios deben dejar que pase la crisis para hacer el recuento de daños -como pasó tras el sismo del 19 de septiembre del 2017- y ver cómo podrán recuperarse o renovarse para no morir.
De acuerdo al Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DNUE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el estado de Puebla hay 35 mil 486 negocios dedicados al servicio de preparación de alimentos y bebidas alcohólicas y no alcohólicas.
