Mario Marín enfrenta etapa final del proceso por tortura contra Lydia Cacho
La audiencia se reanudó en Cancún tras la suspensión del 20 de octubre; la jueza tendrá hasta 60 días para dictar sentencia, aunque antes deberá resolverse un amparo
Foto: Especial
La audiencia de vista del proceso penal contra el exgobernador de Puebla Mario Marín Torres, acusado de tortura contra la periodista Lydia Cacho Ribeiro, se reanudó este jueves en el Juzgado Cuarto de Distrito, con sede en Cancún, Quintana Roo.
La diligencia, encabezada por la jueza María José Pech Sáenz, constituye una de las últimas etapas del procedimiento, en la que las partes presentan sus alegatos antes de que se emita una sentencia condenatoria o absolutoria.
El proceso corresponde a la causa penal 25/2018 y se prolonga desde los hechos denunciados por Cacho en diciembre de 2005, cuando fue detenida en Cancún y trasladada por carretera a Puebla tras publicar el libro Los demonios del Edén, en el que documentó una presunta red de explotación sexual infantil.
De acuerdo con la información sobre el procedimiento, la jueza dispone de un plazo de hasta 60 días para dictar sentencia una vez concluida esta etapa. Sin embargo, antes deberá resolverse un amparo promovido por la defensa de Marín por cuestiones relacionadas con su edad y estado de salud, por lo que el fallo no necesariamente se conocerá este jueves.
Una falla técnica aplazó la audiencia del 20 de octubre
La audiencia estaba programada originalmente para el martes 20 de octubre, pero fue diferida debido a problemas técnicos que impidieron realizar la sesión por videoconferencia mediante la plataforma Webex.
Artículo 19 México y Centroamérica, organización que acompaña jurídicamente a la periodista, informó que la cuenta del juzgado aparecía como inhabilitada cuando la defensa intentó conectarse. Posteriormente, el órgano jurisdiccional confirmó el aplazamiento.
Lydia Cacho también cuestionó públicamente las explicaciones sobre la suspensión. Según relató en un video difundido en sus redes sociales, inicialmente se le informó de una falla en el suministro eléctrico y después de un problema con la plataforma de videoconferencias.
La periodista señaló, además, que el inconveniente ocurrió horas después de que su defensa solicitara que la audiencia fuera pública para permitir que la prensa documentara el proceso.
La sesión suspendida contemplaba un careo entre Cacho y el exmandatario poblano.
¿Por qué está acusado Mario Marín?
El caso se originó el 16 de diciembre de 2005, cuando agentes de la entonces Policía Judicial de Puebla detuvieron a Lydia Cacho en Cancún y la trasladaron por carretera a la capital poblana, en un recorrido de aproximadamente 20 horas.
La detención ocurrió después de la publicación de Los demonios del Edén, investigación en la que la periodista documentó una presunta red de explotación sexual infantil y señaló posibles vínculos entre empresarios y figuras con poder político.
Cacho denunció haber sufrido tortura física y psicológica, amenazas y otras agresiones durante el traslado. También sostuvo que el entonces gobernador Mario Marín habría intervenido para castigarla por su trabajo periodístico, a petición del empresario Kamel Nacif.
En 2006 se difundieron grabaciones de conversaciones entre Marín y Nacif relacionadas con la detención de la periodista, que dieron origen al apodo de “Góber Precioso”.
En 2007, la Suprema Corte de Justicia de la Nación exoneró a Marín por seis votos contra cuatro. Sin embargo, en 2018, el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas concluyó que el Estado mexicano había violado los derechos de Cacho. En enero de 2019, el Gobierno federal le ofreció una disculpa pública.
De la detención en Acapulco a su reclusión en El Altiplano
Mario Marín tenía una orden de aprehensión desde 2019, pero fue detenido hasta el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero. Posteriormente, un juez le dictó auto de formal prisión por el delito de tortura.
En agosto de 2024 obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria, pero la medida fue revocada por un tribunal colegiado de apelación con sede en Cancún.
En julio de 2026, un amparo relacionado con su edad y estado de salud le permitió dejar el penal del Altiplano para continuar el proceso en un domicilio de Puebla, según los reportes sobre el caso. La información más reciente incluida en las notas consultadas, sin embargo, señala que permanece recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como El Altiplano.
El expediente también ha tenido resoluciones para otros implicados. José Montaño Heredia, Jesús Pérez Vargas y Miguel Mora Olvera fueron condenados a cinco años y tres meses de prisión, pena que ya cumplieron. En otros procesos relacionados, Kamel Nacif obtuvo un amparo en 2021 que lo liberó de responsabilidad por tortura; Hugo Karam Beltrán dejó la prisión en 2024 tras un cambio de medidas cautelares, y Juan Sánchez Moreno fue exonerado en 2025.