Programa de bacheo ha sido insuficiente en la capital, se debe indemnizar a automovilistas
El programa de bacheo en la capital es una buena intención del Ayuntamiento de Puebla pero ha sido insuficiente por lo que los daños que se generen en los automóviles que caigan en los baches deberá pagarlos a los ciudadanos, demandó el diputado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Pablo Fernández del Campo Espinosa.
En entrevista, dijo que ante las intensas lluvias que han caído en la ciudad durante las últimas semanas las calles de Puebla se encuentran dañadas y pese que se han desplegado cuadrillas para tapar los baches que han surgido el problema no ha sido resuelto.
Señaló que el Código Civil Federal establece que los ciudadanos que resulten afectados en sus vehículos por haber caído en un bache deberán ser indemnizados por la autoridad municipal derivado de su responsabilidad de garantizar la prestación de servicios públicos y vialidades en buen estado.
"El Código Civil Federal ya lo considera y la autoridad tiene que indemnizar a los particulares cuando sufren de algún daño por caer en un bache con sus neumáticos, sus amortiguadores o cualquier parte mecánica, entonces, ya existe el procedimiento para que el poblano pueda acudir ante la autoridad que en este caso sería la sindicatura".
Cuestionado si el Ayuntamiento de Puebla tendría que contratar un seguro de daños o destinar una partida presupuestal para cumplir con el pago de estas indemnizaciones, respondió que esa será una decisión que únicamente le compete a la autoridad municipal.
Destacó que en la Ciudad de México ya se aplica este ordenamiento federal y los automovilistas que reportan al 911 haber caído en bache y el peritaje confirma los daños provocados por este incidente en menos de 10 días reciben el pago de la reparación del daño en su vehículo.
Demandó a la administración municipal que se intensifique el programa de bacheo con material de calidad para corregir este problema en las calles de Puebla capital y no solamente se busque "taparle el ojo al macho" para evitar el reclamo de los ciudadanos.
