Alianza PAN-PRD se cae después de meses de estira y afloja
La intención de concretar una alianza en Puebla entre el Partido Acción Nacional (PAN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD) se fue por la borda, luego de meses de un estira y afloja entre los líderes de las corrientes del sol azteca.
En la sesión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) los 21 integrantes presentes por unanimidad avalaron cerrar la puerta a repetir una coalición electoral, como la que lograron en 2010, que llevó a Rafael Moreno Valle Rosas al gobierno de Puebla.
De acuerdo con la dirigente estatal, Socorro Quezada Tiempo, todas las corrientes, incluida Nueva Izquierda (NI), decidieron respaldar la solicitud de su líder nacional, Agustín Basave Benítez, de no aliarse con el albiazul.
Indicó que los argumentos esgrimidos por Basave Benítez para desechar esta coalición fueron la postura en contra del PAN para coaligarse en el estado de Tlaxcala, además de la exigencia de la liberación de los presos políticos en Puebla.
Asimismo, las presiones e intimidaciones ejercidas en contra de los consejeros estatales para apoyar la alianza PAN-PRD en Puebla, y la violencia generada previo a la sesión del Consejo Estatal en la ex Hacienda de Chautla.
"Se aprobó por unanimidad lo que Basave propuso, que fue condicionar la alianza en Tlaxcala por Puebla y el PAN ya se pronunció que ellos van solos en Tlaxcala; Basave solicitó la liberación de presos políticos y no hubo una respuesta del gobierno del estado, y fundamentalmente lo ocurrido el día de ayer", sentenció.
Previo a este anuncio, el diputado local y secretario general del sol azteca, Carlos Martínez Amador, había minimizado la postura asumida por su dirigente nacional e, incluso, manifestó que Basave Benítez únicamente representaba un voto dentro del CEN.
"Es dura su declaración pero tampoco se puede basar una alianza en liberar a presos sin consultar sus expedientes, por lo menos; eso es cuestionable, pero esa es su decisión y la respetamos, pero esperamos conocer la de los 23 restantes", aludió.
Incluso, enfatizó que en Puebla eran más los perredistas que estaban a favor de repetir una alianza con el PAN, que aquellos que pretendían boicotearla para satisfacer sus intereses de grupo.
"Es increíble que el caso más exitoso de una alianza no se replique por acciones contradictorias entre algunas corrientes. Le están haciendo la chamba al PRI, es la única explicación que tienen, un acuerdo fuerte con el PRI nacional", acusó.
Los desplegados
Durante la primera quincena del mes de enero, los perredistas interesados en sacar adelante esta alianza publicaron en los diarios de mayor circulación un desplegado en el que, presuntamente, presidentes municipales y consejeros estatales manifestaron su apoyo.
En su momento, la lideresa del PRD, Socorro Quezada Tiempo, acusó que este desplegado y una carta enviada al CEN para pedir la aprobación de la alianza con el PAN fueron el resultado de una serie de presiones por parte de la Secretaría General de Gobierno (SGG).
Presiones e intento de albazo
El viernes de la semana pasada, el líder del Frente de Izquierda Progresista (FIP), Eric Cotoñeto Carmona, acompañado de la dirigente estatal, Socorro Quezada Tiempo, denunciaron que integrantes de NI de forma "ilegal" convocaron a una sesión de consejo para avalar su política de alianza.
Este señalamiento provocó que el vicepresidente de la Mesa Directiva, Jorge Cruz Bermúdez, saliera a declarar para deslindarse de estas acusaciones y asegurar que la convocatoria estaba apegada a derecho.
Un día después, el senador de la República y líder nacional del FIP, Luis Miguel Barbosa Huerta, acusó la intromisión de la administración estatal en la vida interna del sol azteca para forzar esta alianza en un intento de "albazo" que no prosperó.
En ese momento, Barbosa Huerta, vaticinó que pese al acuerdo que pudieran lograr los consejeros y perredistas afines al gobierno de Puebla, éste carecería de valor puesto que la última decisión estaría en manos de la dirigencia nacional.
La sesión de consejo y el enfrentamiento
La sesión plenaria del Consejo Estatal del PRD se transformó en un área de luchas debido a que los integrantes de la corriente Nueva Izquierda, organizadores del evento, en la ex Hacienda de Chautla, impidieron el acceso a un grupo de consejeros.
Esta situación provocó jaloneos y empujones entre ambos bandos y derivó en la suspensión de la sesión que previamente había iniciado sin la presencia de los consejeros del FIP y Alternativa Democrática Nacional (ADN).
El dirigente del FIP, Eric Cotoñeto Carmona, denunció que a la par de esta situación se registró el bloqueo de los caminos de acceso a este inmueble e, incluso, acusó que policías estatales detuvieron un autobús que transportaba a sus consejeros.
Aunado a que previo a esta sesión se llevó a cabo la compra de votos de los consejeros, y explicó que para asegurar su respaldo fueron hospedados en el hotel de la ex Hacienda y apuntados antes de que se abriera la mesa de registro.
El resultado de la sesión fue la aprobación de la política de alianzas con partidos de izquierda, como Movimiento Ciudadano (MC), Partido del Trabajo (PT) y Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el apoyo a candidaturas comunes o contender con candidato propio.
El candidato del PRD
De acuerdo con la dirigente estatal, Socorro Quezada Tiempo, hasta este momento no existen perfiles que estén siendo valorados para asumir la candidatura del PRD al gobierno de Puebla, puesto que este proceso dependía de su política de alianzas.
Hay que señalar que hasta el momento, los nombres de Eric Cotoñeto Carmona, Roxana Luna Ronquillo e, incluso, la misma Socorro Quezada Tiempo, son los que se han mencionado como posibles candidatos.
