Opacidad legislativa en Puebla
Alfonso González
Es una lástima que en el Congreso del Estado -al seno de la LIX Legislatura- impere la opacidad, el tinte político y la grilla partidista antes que el trabajo pulcro de los 41 diputados representantes de los nueve partidos con registro local.
A estos males se debe la pésima imagen de nuestros políticos, particularmente de nuestros flamantes legisladores representantes del PAN, PRI, PVEM, PRD, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza, PT, Compromiso por Puebla y Pacto Social de Integración.
Y si a esto sumamos la poca credibilidad que éstos tienen la cosa se pone peor.
El Congreso local es el mejor ejemplo de la vaguedad legislativa y de gobierno; de la insensatez de nuestras autoridades y servidores públicos del más alto nivel.
Después de las autoridades encargadas de la seguridad en el país -en el ámbito local y nacional-, no hay duda que nuestros diputados son los funcionarios públicos más desprestigiados.
El mejor ejemplo de su gris trabajo es el manejo del tema de seguridad.
Es una pena que nuestros diputados poblanos se mantengan enfrentados por dos eventos en los que a todas luces debe haber responsables directos e indirectos.
El robo de hidrocarburos y la fuga de Joaquín Guzmán Loera, conocido como “El Chapo”, han evidenciado cómo los diputados privilegian sus intereses partidistas por encima del bienestar ciudadano.
Por una parte, los diputados locales del PAN están empeñados en defender lo indefendible en el caso de la detención de Marco Antonio Estrada López, ex director de la Policía Estatal, y Tomás Méndez Lozano, ex jefe del extinto Grupo de Operaciones Especiales (GOES), por el delito de robo de hidrocarburo.
Por cierto que ambos ex jefes policíacos ya fueron procesados y están a punto de ser consignados por haber sido detenidos con las manos en la masa por el Ejército Mexicano la madrugada del martes de la semana pasada, por vínculos con una banda dedicada al robo de combustible mediante ordeña en ductos de Pemex.
Se dice incluso que la autoridad no les concederá el arraigo domiciliario que solicitó su defensa por ser un delito federal grave, y por haber sido sorprendidos en flagrancia.
Ya sólo faltaba que a los angelitos todavía les concedieran sus caprichitos.
El caso es que en el Congreso ni el coordinador del grupo parlamentario, Jorge Aguilar Chedraui; ni el presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Francisco Rodríguez Álvarez, parecen representantes del pueblo.
Contrario a esto, más bien parecen defensores de oficio del encargado de la seguridad pública en el estado, Facundo Rosas Rosas, quien tristemente está metido en camisa de once varas por no haber descubierto a tiempo las linduras de sus muchachos.
La comparecencia del funcionario parece el mejor remedio al tema del robo de hidrocarburo en Puebla, el cual ya es una constante.
Los diputados panistas deberían recordar aquello de “el que nada debe, nada teme”, por lo que deberían aceptar la comparecencia.
Es una pena el opaco trabajo del diputado Francisco Rodríguez, quien pasó de ser un férreo crítico del sistema a un dócil cordero legislativo una vez que llegó al Congreso.
Y en el caso de los diputados priistas, estos tampoco han hecho gran cosa para presionar al grupo mayoritario en la cámara de diputados local, a quienes lo controlan, como para evidenciar la opacidad con la que se trata el tema de la delincuencia organizada, particularmente el caso del robo de hidrocarburos.
Ahí está el aberrante caso del diputado del Verde, Juan Carlos Natale López, quien está más preocupado en grabar las conversaciones que sostiene con otros de sus pares diputados y con sus enemigos políticos que en entrarle al tema del robo de combustible y la ordeña de ductos de Pemex, práctica que es un grave foco de contaminación para el medio ambiente.
Bueno, tal vez se entiende por qué los legisladores del PRI tienen que cerrar la bocota ante estos acontecimientos, ya que tampoco pueden refutar de ninguna forma el hecho de que al gobierno federal priista se le haya fugado -en sus narices- el capo de capos en el país, “El Chapo”.
Valientes diputados nos tocaron.
A ver si para la próxima nos fijamos por quién votamos.
En Twitter: @poncharelazo
