La democracia no sería una realidad sin el papel de la mujer: Rosario Green
La embajadora emérita, Rosario Green Macías, en su conferencia magistral como parte de la Conmemoración del LX Aniversario del Voto a la Mujer, organizado por el Congreso, expuso que sería difícil imaginar la marcha democrática en el continente sin el papel de ésta.
“Las mujeres han sido víctimas y no por ello son remisas al encausar sus pérdidas a favor del cambio, por el contrario, difícilmente podríamos imaginar la marcha de la democracia en el continente sin el dolor de sus mujeres”, expresó.
Agregó que son las que encabezaron las denuncias provocadas por los gobiernos dictadores en América, y citó el caso de las madres de la Plaza de Mayo, en Argentina.
“El logro de este derecho político fundamental empezó a abrirnos paso y permitió ejercer la política más allá de adicionarnos a la legitimidad institucional democrática y a la soberanía popular, con ello, empezó a desquebrajarse paulatinamente la visión patriarcal del quehacer político, para dar cabida a una revolución cultural permanente a favor de la incorporación de la mujer en ésa”, enfatizó.
En su intervención, la presidenta de la Comisión de Equidad y Género, la diputada independiente, Zenorina González Ortega, hizo una reseña sobre el voto de la mujer, el cual, por primera vez, se registró en una elección federal el 6 de julio de 1958, resultando cuatro diputadas.
Además, subrayó las reformas legislativas para permitir su participación en la vida política del país, como la modificación en 1997 que estableció la cuota de género del 70-30 por ciento, siendo ahora del 60-40 por ciento, mientras con la iniciativa del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, se espera lograr el 50-50 por ciento de candidaturas por género.
Finalmente, en su discurso, el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Mario Riestra Piña, enunció que falta mucho por hacer en materia legislativa para que ellas tengan mejores oportunidades en la sociedad poblana.
De esta manera, invitó a trabajar en la destrucción, principalmente, de las barreras culturales para que las mujeres mexicanas puedan desplegar todo su potencia en los diferentes campos de la sociedad.
