Confirma Fiscalía de Puebla 12 años de cárcel para hombre que violó a su sobrina cuando ella tenía 8 años
Después de la agresión, el hombre amenazó a la niña con atentar contra su hermana si revelaba lo sucedido
Foto: Especial
La sentencia de 12 años de prisión contra Bruno Francisco N., responsable del delito de violación equiparada en agravio de su sobrina, quedó firme luego de que el Segundo Tribunal de Alzada Colegiado en Materia Penal confirmó por unanimidad la condena dictada en su contra, informó la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla.
Además de la pena de cárcel, el sentenciado deberá pagar una multa equivalente a 255 días de salario mínimo vigente al momento de los hechos, tendrá suspendidos sus derechos civiles y políticos y deberá cubrir la reparación del daño moral y material. También le fue negado el beneficio de conmutación de sanciones.
Agredió a la menor en un domicilio de Puebla
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, la agresión ocurrió el 9 de septiembre de 2008, en un inmueble de la colonia El Chamizal, en la ciudad de Puebla.
La víctima tenía ocho años cuando acudió al domicilio de su tío político para recoger útiles escolares. En ese lugar, Bruno Francisco N. cerró el acceso, la condujo mediante engaños a una habitación apartada y le colocó en el rostro una tela impregnada con solvente para inmovilizarla y someterla sexualmente.
Después de la agresión, el hombre amenazó a la niña con atentar contra su hermana si revelaba lo sucedido. Por temor, la víctima guardó silencio durante años y presentó la denuncia ante el Ministerio Público hasta su edad adulta.
Pruebas confirmaron la responsabilidad penal
La Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género contra las Mujeres integró la carpeta de investigación con perspectiva de género y de infancia.
Durante el proceso judicial se presentaron el testimonio de la víctima y dictámenes de medicina legal, psicología, criminología y trabajo social. Según la FGE, estas pruebas permitieron corroborar afectaciones psicoemocionales, vestigios físicos de la agresión y la responsabilidad material del sentenciado.
Al resolver el recurso de apelación, el Segundo Tribunal de Alzada Colegiado en Materia Penal confirmó por unanimidad la condena de primera instancia. Posteriormente, la autoridad jurisdiccional declaró formalmente ejecutoriada la sentencia, por lo que la pena de 12 años de prisión quedó firme.