Sin freno, feminicidios en más de la mitad de municipios de Puebla con alerta de género
Siete de cada 10 víctimas fueron asesinadas por su esposo, novio o pareja sentimental
feminicidios
A pesar de que en abril de 2019 se emitió una Alerta de Violencia de Género (AVG) para 50 municipios de Puebla, desde ese entonces se ha registrado, hasta agosto de este año, 121 feminicidios en 31 de ellos, según datos Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
En los últimos nueve meses del primer año revisado, 2019, se iniciaron 42 carpetas por feminicidio; en todo 2020 hubo 52 y en los ocho primeros meses de 2021 suman 27.
En estos 29 meses, en total se ha documentado diversos crímenes en los siguientes municipios con AVG: Acajete (3), Acatlán (1), Amozoc (2), Atempan (1), Atlixco (5), Chalchicomula de Sesma (1), Chietla (4), Chignahuapan (1).
Coronango (3), Cuautlancingo (3), Huauchinango (1), Huejotzingo (1), Izúcar de Matamoros (3), Ocoyucan (2), Palmar de Bravo (3), Puebla (24), San Andrés Cholula (2), San Martín Texmelucan (5), San Pedro Cholula (1).
Santiago Miahuatlán (1), Tecali de Herrera (1), Tecamachalco (4), Tehuacán (1), Tepeaca (1), Teziutlán (1), Tlacotepec de Benito Juárez (1), Tlaltenango (1), Tlaola (2), Zacapoaxtla (2), Zacatlán (6) y Zoquitlán (1).
Falta de recursos e información influye
Las representantes de la Coordinadora Feminista de Puebla aseguran que estos números reflejan que el plan de acción no ha funcionado.
Sostienen que el estado es uno de los pocos en todo el país donde las denuncias por mujeres desaparecidas superan a las de los hombres, es el quinto con más feminicidios a lo largo de 2020 y las denuncias por violencia sexual y familiar tienen, al menos, un incremento de dos dígitos.
Señalan que no se cumple con el rigor necesario y merecen mayor puntualización los métodos y resultados.
Asimismo, agregaron, no hay información muy concreta sobre los reportes de cada dependencia e instancia, por lo que existe desconocimiento de las acciones de las instancias correspondientes para actuar en la prevención, combate y erradicación de este delito.
Por su parte, al Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG) del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría S. J. de la Universidad Iberoamericana de Puebla, preocupa que para erradicar la violencia feminicida en Puebla no se haya asignado el presupuesto correspondiente para cada uno de los municipios y no se considere las distintas circunstancias de cada región.
Recordó que en junio de 2020, Puebla perdió 6 millones 750 mil pesos de recursos federales para combatir la violencia de género, debido a la reducción anual del 29.4% de los subsidios federales destinados a las AVG a nivel nacional por parte de la Secretaría de Gobernación.
Haber dejado sin recursos federales a Puebla para operar la AVG es preocupante en términos de la implementación de acciones en el marco del cumplimiento de ésta”, puntualizó el Observatorio.
Se recrudece violencia en los crímenes
En el 69% de los casos las víctimas fueron asesinadas por su esposo, novio o pareja sentimental, en 17% los responsables fueron familiares y en el restante 14%, amigos o conocidos.
Aunque anteriormente los crímenes contra mujeres eran comúnmente por golpes, ahora los feminicidas se han valido de armas —blancas o de fuego— para cometer los crímenes. También han recurrido al estrangulamiento y a tratos degradantes como mutilaciones, quemaduras, degüellamiento o atropellamiento.
Entre los casos que más han llamado la atención se recuerda el de Monserrat Zacatelco Meléndez, de 32 años de edad, cuyo cadáver fue abandonado la madrugada del 13 de marzo de este año, cubierto con un colchón, en el Parque Skate del barrio de Xonaca.
La activista y protectora de los animales fue severamente golpeada. Actualmente, el presunto responsable se encuentra preso, es un conocido de la mujer que vivía a unos pasos de donde abandonó el cuerpo, en el barrio de El Alto.
También se documentó el caso de Rosa María, una mujer de 51 años de edad, presuntamente golpeada por su hijo adoptivo, de apenas 14 años de edad, al que días antes había corrido de su casa en la colonia Lomas Flor del Bosque porque se había ido por el mal camino de las drogas. Incluso él le habría robado una fuerte cantidad de dinero que tenía por la venta de un terreno. Hasta ahora, el supuesto feminicida sigue prófugo de la justicia.
El 24 y 25 de abril fueron encontrados los cuerpos de Idalia Torres Sánchez, de 28 años, y Guanely Pérez Ramírez, de 24, flotando en el dren de Valsequillo en Tecamachalco. Ambas eran amigas y habitantes del municipio de Cuapiaxtla de Madero, quienes llevaban casi un mes de desaparecidas.
El 26 de abril se localizó a otra mujer muerta en el mismo sitio, el cadáver presentaba al menos 10 balazos. Quedó como desconocida.
El gobernador Miguel Barbosa Huerta reveló que en total fueron cuatro cuerpos los que, de manera consecutiva, se halló en el dren y que posiblemente tendrían algún vínculo, aunque hasta el momento no ha sido aclarado ninguno de esos casos.
La mañana del 28 de abril, en los campos de béisbol de Chachapa, se reportó la caída desde unos 20 metros de altura de una camioneta Ford, tipo Explorer, verde, en cuyo interior fue hallada una mujer sin vida.
Al llegar, paramédicos se percataron de que la víctima había sido degollada, por lo que al ser investigado el caso como un feminicidio, la Fiscalía General del Estado (FGE) logró establecer que el responsable fue su pareja sentimental, un hombre identificado con el nombre de Salvador, de origen centroamericano. A los pocos días fue aprehendido y terminó confesando el crimen de Adela, el cual quiso hacer pasar como un accidente.
Finalmente, a finales de mayo cientos de pobladores encabezaron una manifestación para exigir justicia con la pronta ubicación y aprehensión de un asesino serial acusado de la muerte de Hermelinda y Josefina, dos mujeres de la tercera edad que fueron asesinadas a golpes y violadas.
Días después, el presunto agresor fue detenido y confesó que sentía atracción por las mujeres adultas.
