FGE rescató a estudiante de la Anáhuac víctima de secuestro
La Fiscalía General del Estado (FGE) dio a conocer el rescate de una estudiante de la Universidad Anáhuac Puebla a manos de cinco sujetos que ya están detenidos.
Durante la presentación de los delincuentes, se logró establecer que el pasado 28 de abril del año en curso, la estudiante de la Universidad Anáhuac salió de su domicilio a bordo de su vehículo con dirección a Plaza San Diego, donde se quedó de ver con un amigo de nombre Jaime para tomar un café.
Más tarde, ambos decidieron ir a otra plaza comercial, pero en el trayecto, Jaime hizo una parada e ingresó a una farmacia, donde supuestamente compró medicamentos y le pidió a la joven regresar a Plaza San Diego para recoger a un amigo.
De vuelta a Plaza San Diego, Jaime quien conducía el auto de la víctima, le comentó a ésta que llevarían a su amigo hasta su domicilio, por lo que el amigo abordó la unidad por la parte trasera y al ir circulando, puso una gasa en la nariz de la joven estudiante, quien después de forcejear perdió el conocimiento, y fue así que los dos individuos la llevaron a una casa de seguridad en el municipio de Juan C. Bonilla.
Ese mismo día, relata la Fiscalía, los familiares de la estudiante recibieron un mensaje vía whatsapp, en el que se manifestó que la joven estaba secuestrada y se exigía la cantidad de 500 mil pesos a cambio de dejarla en libertad.
Fue por ello que antes de cualquier cosa, los padres de la joven decidieron presentarse ante las autoridades competentes para presentar la denuncia ante la Fiscalía de Secuestro y Delitos de Alto Impacto (FISDAI), quienes de inmediato iniciaron las investigaciones correspondientes.
El pasado 29 de abril, se acordó con los secuestradores entregar 20 mil 300 pesos como primer pago, por lo que un familiar dejó la cantidad pactada en el lugar que le indicaron en la lateral de la recta a Cholula con dirección a Puebla debajo del primer puente de la UDLAP.
Pese a que los familiares siguieron las indicaciones dadas por los captores, estos no liberaron a la víctima y manifestaron que si querían volver a verla debían pagar la solicitud inicial de 500 mil pesos, situación que incrementó la posibilidad de que la víctima conociera a sus captores, y esto elevaba el riesgo de que la privaran de la vida.
