Armenta, nacido en Izúcar de Matamoros y posteriormente avecindado en Acatzingo, donde fue presidente municipal, fue nota nacional este jueves, al primero meter y después quitar una iniciativa de reforma orientada a desaparecer ese organismo constitucionalmente autónomo.
El senador poblano hizo ruido por ser el artífice lopezobradorista de la destrucción del INAI. El texto incluido en la Gaceta Parlamentaria proponía la desaparición de este ente y la transferencia de sus funciones y atribuciones a la Secretaría de la Función Pública.
Así ganó la atención de la clase política y los medios.
Poco tiempo después, sin embargo, incrementó la sorpresa al retirar la iniciativa.
La creencia de los espectadores fue que estaba dando marcha atrás y que, al menos en un plazo corto, el mandatario mexicano había decidido frenar sus intenciones.
Las especulaciones terminaron pronto, cuando el mismo Alejandro Armenta publicó en redes sociales un video para informar que volvería a presentar la propuesta, pero con un cambio.
En lugar de proponer que se transfieran las funciones de transparencia y rendición de cuentas a la Secretaría de la Función Pública, en el segundo texto, inscrito alrededor de las 19 horas del mismo jueves, sugirió que se hiciera a la Auditoría Superior de la Federación.
Fue un error técnico el que le obligó a cambiar la iniciativa.
Armenta Mier explicó que su propuesta no estaba motivada por el interés de evitar la rendición de cuentas, sino por el deseo de promover la austeridad y el ahorro de los recursos públicos.
Difícil creerle.
Lo que es cierto es que el senador sirvió de primer instrumento ejecutor del presidente para extinguir al INAI, hecho que le provocará críticas, reclamos y la condena generalizada de un sector de la población del país que se opone al nuevo arrebato de autoritarismo de López Obrador.
Eso tendrá que cobrarse caro.
O por lo menos eso ha de pensar Armenta Mier, que con el peso del linchamiento opositor a cuestas ha de creer que puede obtener algún beneficio particular.
Y aquí es donde se entrelaza otro tema, este de interés eminentemente local.
Entre los usuarios poblanos de redes sociales hubo ayer una percepción común en torno a la decisión del presidente del senado.
La gran mayoría de los críticos de la iniciativa expresaron que Armenta se había prestado a servir de avanzada del mandatario mexicano para así ganarse la candidatura de Morena al gobierno del estado.
¿De ese tamaño será el agradecimiento que López Obrador tendrá con el aspirante a gobernador por este suceso?
No lo creo, porque ninguno de los senadores de Morena llegó hasta donde está bajo el condicionamiento previo de pasarle factura al presidente por cada apoyo otorgado desde la cámara.
Se supone que los legisladores del partido en el poder comulgan con los principios y los valores de la 4T y que estos son los que conducen su actuación.
Así que no, me parece que no habrá manera de que el dramático episodio llamado INAI modifique sustancialmente el rumbo de la sucesión en Puebla.
@jorgerdzc
